Las empresas de limpieza se reivindican: "La pandemia demostró que somos esenciales"
En Burgos suman más de 3.000 empleos. Representantes de toda España se citan el 22 de mayo en el Fórum para abordar los retos que afrontan y el impacto de las nuevas tecnologías. "La digitalización no es una opción, es una obligación", asegura Jesús Martínez, presidente de la patronal provincial y vicepresidente de la federación nacional del sector

El sector de empresas de limpieza emplea a más de medio millón de personas en España.
La limpieza profesional quiere dejar de ser un sector olvidado. Seis años después de que la pandemia pusiera en primer plano la importancia de la higiene y la desinfección, las empresas del sector reivindican el papel clave que desempeñan y su aportación a la salud pública, al funcionamiento cotidiano de empresas e instituciones y a la generación de empleo. Solo en Burgos, esta actividad da trabajo a más de 3.000 personas, mientras que en el conjunto de España supera el medio millón de trabajadores y aporta en torno al 1,5% del PIB.
"La limpieza no se ve; lo que se ve es la suciedad", resume Jesús Martínez, presidente de la patronal provincial (Abebel) y vicepresidente de la federación nacional del sector (Afelín), para explicar por qué esta actividad pasa desapercibida pese a su relevancia económica y social. A su juicio, la crisis sanitaria reciente permitió que la sociedad tomara conciencia de una realidad que hasta entonces apenas se valoraba. "La pandemia demostró que somos esenciales", señala convencido y lamenta que aquel reconocimiento se haya diluido con el tiempo. "Tristemente, hemos vuelto otra vez a ser casi invisibles", añade.
Representantes de este sector cuya trascendencia "va más allá de la estética, pues afecta directamente a la salud de las personas", se conjurarán en la capital burgalesa el próximo 22 de mayo para, entre otros asuntos, poner en valor su trabajo y reclamar con una sola voz la consideración y el protagonismo que consideran que merecen. El Fórum Evolución acogerá la jornada profesional anual de la agrupación nacional que vela por los intereses de las empresas de limpieza e higiene. Más de un millar forman parte de la entidad representada por Martínez, buen conocedor de los retos a los que se enfrenta el sector.
Coparán precisamente estos desafíos el programa de un encuentro al que está previsto que acudan unas 200 personas para poner en común, con los pies en la tierra, preocupaciones compartidas tales como el "creciente absentismo laboral, la dificultad para encontrar trabajadores, las trabas para acceder a contratos públicos, la creciente carga normativa y la necesidad de acelerar la inevitable transformación tecnológica".
Por partes, será el último aspecto citado uno de los más relevantes a tratar. Porque la modernización es, en la actualidad, cuestión de vida o muerte. "La digitalización no es una opción, es una obligación", asegura Jesús Martínez, empeñado en hacer ver a sus compañeros que, pese a lo tradicional del sector, las nuevas tecnologías son la clave para "mejorar la eficiencia, optimizar la gestión de los servicios y responder a una carga normativa y administrativa cada vez más compleja". El desarrollo de software específico para el control en tiempo real de las operaciones, los avances en robótica y maquinaria inteligente han comenzado ya a cambiar la forma de trabajar en un ámbito donde "la competitividad depende cada vez más de la capacidad de adaptación", sostiene el presidente de la patronal burgalesa. Y es que considera que aquellas compañías que no se modernicen corren el riesgo de quedarse atrás. "O nos subimos al carro o directamente nos caemos", advierte.
Si la digitalización se perfila como reto presente para afrontar el futuro inmediato, el absentismo laboral destaca como el principal desvelo para muchas empresas del sector. No en vano, la limpieza es una actividad en la que "los costes de personal representan más del 80% del total, muy por encima de otros ámbitos productivos", precisa el responsable de Afelín, para significar que "cualquier incremento de las ausencias tiene un efecto directo sobre la rentabilidad de los contratos y puede comprometer seriamente la sostenibilidad".
A esta inquietud se suma otra relacionada con el personal que desconcierta a los empresarios: la creciente dificultad para encontrar trabajadores, tanto para puestos operativos como para tareas administrativas y de gestión. Martínez reconoce que el fenómeno resulta especialmente llamativo "en un país que todavía mantiene elevadas cifras de desempleo". "La pregunta que nos hacemos es por qué, dónde está la gente", resume, sin atisbar siquiera la respuesta ni mucho menos la solución a un problema que, no obstante, no es exclusivo del sector de la limpieza.
El vicepresidente de la patronal nacional pone el foco, al respecto, en las bondades del empleo que genera este ámbito, entre las que destaca la "estabilidad" o el hecho de que se trate de una actividad "altamente feminizada" y con una "notable capacidad para absorber a colectivos especialmente vulnerables, como las personas con discapacidad, así como a trabajadores extranjeros, que encuentran en estas empresas una vía de acceso al mercado laboral". "Somos un sector que genera empleo, y un empleo de calidad no solo desde el punto de vista económico, sino también social", insiste Jesús Martínez.
Otra alargada sombra que se cierne sobre el día a día de las empresas de limpieza, según denuncian sus responsables, es la que dibuja la "excesiva" carga burocrática y normativa que soportan. Desde Afelín consideran que "las obligaciones administrativas se han multiplicado en los últimos años hasta convertirse en un lastre para la actividad cotidiana, especialmente en el caso de las pymes". A juicio de su vicepresidente, las administraciones deberían centrar sus esfuerzos en facilitar la labor de quienes generan riqueza, "porque al final se transfiere al resto de la sociedad", defiende, seguro de que buena parte de esa complejidad podría aliviarse mediante procedimientos más ágiles y una regulación más racional.
En este sentido, Martínez reclama también una revisión en profundidad de los mecanismos de contratación pública, un mercado de enorme importancia para el sector al que, en teoría, deberían poder acceder con mayor facilidad las pymes. Sin embargo, la realidad dista mucho de ese objetivo. "Nos chocamos", resume, "con unos requisitos burocráticos, administrativos y económicos que, en la práctica, siempre favorecen a las grandes compañías". Frente a tal panorama, las empresas de limpieza abogan por licitaciones divididas en lotes más pequeños y por la supresión de exigencias documentales "que aportan escaso valor y dificultan innecesariamente" la concurrencia de los negocios más pequeños. De ello hablarán largo y tendido el próximo viernes en la capital burgalesa.
Nuevo convenio: "Siempre hemos llegado a acuerdos"
"Siempre hemos llegado a acuerdos y, por supuesto, llegaremos ahora también", asegura el presidente de Abebel, quien confía en que el futuro convenio permita compatibilizar dos objetivos fundamentales: garantizar unas condiciones salariales dignas y preservar al mismo tiempo la competitividad de las empresas.
Martínez defiende que el equilibrio entre estos intereses resulta esencial para asegurar la estabilidad del sector en la provincia, donde la limpieza profesional da empleo a más de 3.000 personas.