'La casa de papel' abre sus puertas a los alumnos de la UBU
La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre y la Universidad de Burgos suscriben un convenio de colaboración para facilitar prácticas a los estudiantes en ambas sedes de la entidad pública, quetambién se plantea sufragar proyectos de investigación conjuntos. Es el primer acuerdo de esta naturaleza suscrito en el país

El rector de la UBU, José Miguel García, y la directora de la FNMT, Isabel Valldecabres, tras firmar el acuerdo de colaboración.
La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre suscribía en Burgos su primer convenio de colaboración con una universidad. Emprende, así de la mano de la UBU, un camino que su directora, Isabel Valldecabres, espera que sea largo y fructífero. Pinta bien, en principio, sobre todo para los alumnos interesados en conocer por dentro 'La casa de papel', que a merced de este acuerdo brindará prácticas curriculares o extracurriculares, de entre 200 y 900 horas, a estudiantes de la institución local, bien en su sede de la avenida Costa Rica, bien en sus instalaciones de Madrid, de donde, por cierto, procede buena parte de los matriculados, según precisó el rector, José Miguel García.
La responsable de la FNMT remarcó, no obstante, que la colaboración recién nacida irá mucho más allá. «Queremos ser un socio para la comunidad universitaria de Burgos», subrayó Valldecabres, para reivindicar el papel de la entidad pública como un gigante tecnológico en plena transformación. No en vano, recordó que la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre emplea actualmente a unas 1.500 personas entre sus dos ubicaciones y que sus perfiles abarcan desde diversas ingenierías y sistemas hasta recursos humanos, finanzas o marketing, diversidad que, a juicio de García, encaja a la perfección con la oferta formativa de la UBU.
El rector insistió, además, en que la relación entre ambas instituciones «no parte exactamente de cero». Según recordó, ya existían colaboraciones previas y contactos en distintos ámbitos, si bien «el protocolo rubricado permitirá ordenar y ampliar esas sinergias con un marco estable». García destacó especialmente el potencial que representa para la universidad contar como aliado con una entidad pública «especialmente innovadora».
Con todo, además de la vertiente formativa que centra el citado convenio, ambas partes dejaron claro su interés por impulsar proyectos conjuntos de «investigación, divulgación e innovación». El rector destacó que, también en este sentido, la actividad de la FNMT conecta con ámbitos muy presentes en la UBU, desde materiales, química o ingeniería industrial hasta ‘big data, inteligencia artificial o administración pública, mientras que Valldecabres incidió en el potencial de los estudiantes para aportar «ideas magistrales» capaces de mejorar procesos vinculados, por ejemplo, a la trazabilidad del papel moneda (uno de los grandes «quebraderos de cabeza») o los servicios digitales. Entusiasmada con esta nueva vía de cooperación, la directora avanzó incluso la posibilidad de financiar investigaciones compartidas y abrir futuras líneas de negocio surgidas al calor de esta colaboración.
La directora general defendió que la FNMT vive un momento de profunda transformación, muy alejado de la imagen clásica asociada exclusivamente a la fabricación de billetes o monedas.
Aunque asume que la entidad sigue siendo ampliamente conocida por esa actividad tradicional, quiso poner el acento en el crecimiento de los servicios digitales, la certificación electrónica o el desarrollo de infraestructuras tecnológicas para las administraciones públicas. Al respecto, recalcó que la empresa pública trabaja actualmente con grandes compañías tecnológicas internacionales, como Google, Amazon o Microsoft, y desarrolla proyectos vinculados a la ciberseguridad o la inteligencia artificial.

García y Valldecabres sellan su acuerdo de colaboración tras la rúbrica.
Valldecabres puso especial énfasis en el crecimiento experimentado por la sede burgalesa tras la puesta en marcha en 2024 del Centro Tecnológico de Burgos, concebido como una «nube soberana» para las administraciones del país que garantiza el almacenamiento de datos públicos en servidores controlados íntegramente desde España. Esta apuesta estratégica, según detalló, ha permitido incorporar ya 35 nuevos profesionales en el último año y, según auguró la directora de la FNMT, «no tiene más que visos de crecer». Otro aliciente, a su juicio, para que los estudiantes de la UBU se acerquen a una entidad pública en plena expansión.
La directora explicó que el objetivo de la FNMT pasa por consolidar una red tecnológica capaz de ofrecer servicios seguros tanto a administraciones como a sectores estratégicos, apoyándose en los dos grandes polos citados: Burgos y Madrid. En ese contexto, defendió el valor añadido de disponer de centros de respaldo separados geográficamente y reivindicó el papel que pueden desempeñar las instalaciones de la avenida Costa Rica dentro de esa estrategia nacional.
«El que lo quiera hacer que lo haga, porque el mundo es muy grande, pero lo cierto es que aquí no hace falta irse a ningún sitio», sostuvo, convencida de que el crecimiento del Centro Tecnológico y la pionera colaboración con la UBU pueden contribuir también a «no expulsar» talento joven al abrir nuevas oportunidades profesionales.