Detenida una pareja por estafar más de 1,5M€ con el falso cobro de un seguro
La Guardia Civil ha identificado siete víctimas y mantiene abierta la investigación ante la posible aparición de más perjudicados.

Una imagen de la detención de la mujer acusada de fraude.
La Guardia Civil detuvo en Burgos a dos personas de 59 y 68 años por una presunta estafa continuada que superó los 1,5 millones de euros en el transcurso de la operación Prestabur, que destapó un engaño construido alrededor de una supuesta indemnización de un seguro que nunca existió y que sirvió a los detenidos para pedir dinero a conocidos con la promesa de devolverlo después con una compensación.
La investigación ha identificado hasta ahora a siete víctimas y sigue abierta ante la posibilidad de que aparezcan más perjudicados, ya que el método se habría usado desde al menos 2018 y afectó a personas del entorno de los investigados. Además de la estafa continuada agravada, la Guardia Civil atribuye a la pareja presuntos delitos de obstrucción a la justicia, usurpación de estado civil, falsedad documental y lesiones, este último relacionado con el deterioro de la salud y del estado mental de una de las denunciantes.
La operación comenzó en junio de 2025, cuando una mujer denunció que alguien había usado su identidad para contratar servicios de telefonía móvil y suministros eléctricos de una vivienda sin su conocimiento ni consentimiento, lo que le generó una deuda importante. A partir de esa denuncia, los agentes comprobaron que la misma persona también había engañado a la mujer y a su hermano para obtener 210.000 euros mediante un préstamo presentado como un adelanto necesario para cobrar una supuesta indemnización por el fallecimiento de un familiar.
póliza inexistente
El análisis de varias cuentas bancarias, movimientos e ingresos permitió localizar a otras víctimas y situó bajo sospecha a la mujer y a su pareja, a quienes los investigadores atribuyeron un plan basado en una historia aparentemente creíble. Según la Guardia Civil, la principal investigada fingía ser beneficiaria de un capital de entre 700.000 y 900.000 euros procedente de una póliza de seguros por el fallecimiento de su marido, y usaba ese supuesto cobro como reclamo para pedir dinero a personas con las que había entablado cierta amistad.
Las víctimas adelantaban cantidades importantes porque creían que ese dinero era imprescindible para hacer efectivo el cobro de la indemnización, con la promesa de recuperar después lo prestado y recibir una recompensa. El engaño se extendió también al entorno familiar de algunas de esas personas y permitió obtener más de 1.511.000 euros de las siete víctimas detectadas hasta el momento. Con los indicios reunidos, la Guardia Civil practicó un registro en la vivienda habitual de los dos investigados en Burgos por orden judicial. Los agentes intervinieron dos teléfonos móviles y abundante documentación, cuyo primer análisis permitió localizar a una nueva víctima y elevar a siete el número de perjudicados identificados
La Guardia Civil vincula al fraude otros hechos investigados, entre ellos el uso de la identidad de una denunciante para contratar servicios de telefonía móvil ajenos al entramado, la alteración de documentos y la interferencia en procedimientos judiciales. Los agentes también investigan una escritura de apoderamiento ante notario a favor de una de las personas estafadas, a quien se le dieron facultades para acudir a una supuesta empresa de asesores financieros relacionada con el falso pago del seguro.

Una falsa indemnización de hasta 900.000 euros destapa una estafa millonaria en Burgos
