LA POSADA
La Ribera, antes del vino. Territorio Vacceo por descubrir
Recreaciones, visitas guiadas y talleres familiares acercan las culturas de los pueblos que habitaron la comarca hasta la llegada de los romanos en un recinto que aspira además a suscitar la curiosidad por otros enclaves de Castilla y León

Un grupo de escolares se adentra en un poblado de la Edad de Hierro
Mucho antes de que la Ribera se convirtiera en la tierra de bodegas y vino que hoy la identifica, el valle del Duero sirvió de hogar a pueblos empeñados en arraigar, como las vides, y dejar una profunda huella en su historia. Lo lograron, aunque desaparecieran sin conciencia de ello, y su legado florece en la actualidad. No imaginaban aquellos moradores que su cultura atraería a grandes y pequeños siglos después ni que su herencia serviría para descubrir el germen de la riqueza patrimonial que atesora la comarca desde tiempos prerromanos. Porque esa es precisamente la horquilla temporal que abarca Territorio Vacceo, el parque arqueológico ubicado en la localidad de Roa (con vistas incluso a la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero, por aquello de conectar símbolos), dedicado a descubrir el pasado más remoto de la zona y, de paso, a servir de puerta de entrada a diferentes yacimientos de Castilla y León que, juntos, dibujan el árbol genealógico de la región.
Ese es, de hecho, el empeño de Pedro Carazo, guía y gestor desde hace poco más de un año, junto con Verónica Diosdado, de un espacio por el que, con ellos al frente, ya han desfilado más de 600 visitantes. Todos, sin excepción, salían de allí con una visión panorámica de la historia antigua ribereña y, la gran mayoría, con ganas de más. Porque la intención de los responsables es, más allá de divulgar, «despertar la curiosidad». «Queremos que sea un punto de inicio para que la gente venga a explorar la comarca y se anime después a conocer otros lugares. Nos encanta que luego nos envíen fotos desde Numancia, Monte Bernorio o los distintos museos provinciales porque significa que el parque ha cumplido su función», explica Carazo.

Elementos de cerámica junto al acceso a la 'domus romana' recreada.
Poblados y espacios domésticos para reconstruir una secuencia histórica
En ese recorrido, sin embargo, los vacceos ocupan un lugar central dada la relevancia que alcanzó este pueblo prerromano en buena parte del entorno. La elección de Roa como sede tiene también su razón de ser. Y es que la localidad burgalesa hunde sus raíces en la antigua Rauda vaccea, uno de los enclaves más destacados de esta cultura y un punto estratégico en las relaciones que mantenía con otros asentamientos de la Meseta, de los que también se habla en este espacio interpretativo, con recreaciones de las sociedades vecinas turmoga y arévaca que completan el retrato de aquella compleja realidad.

Pedro Carazo explica los elementos que presiden el interior de la 'domus romana'
Superposición de culturas
El periplo continúa hacia la época romana con la recreación de una 'domus' en la que no faltan espacios tan característicos como el 'tablinum', destinado a la recepción de visitas; el 'triclinium', utilizado como comedor; o las 'tabernae', equivalentes a los actuales comercios. «También hemos querido poner en valor lo que ocurrió después de aquel cambio», explica Carazo, que destaca especialmente la pervivencia de determinadas costumbres indígenas, visibles todavía en algunas producciones cerámicas de la época. «Es importante entender que ciertas tradiciones no desaparecieron por completo con Roma», señala. Continuidad que el parque aprovecha para mostrar cómo la historia del territorio se construyó más por superposición de culturas que por sustitución de unas por otras.

Carazo gestiona el parque arqueológico desde hace poco más de un año
Visitas guiadas y a demanda, con talleres para todos
De paso, en la línea de ese aliciente para un turismo «sostenible y de calidad» al que quiere contribuir Carazo, los visitantes pueden completar su jornada dejándose llevar por algunos de los grandes reclamos de la zona, desde, obviamente, las bodegas y viñedos que brindan la fama internacional a la Ribera del Duero, hasta enclaves patrimoniales como Caleruega o Peñaranda de Duero y espacios naturales donde aún es posible avistar ejemplares del amenazado buitre negro. Territorio Vacceo se convierte así, con orgullo, en la excusa perfecta para conocer a fondo, ayer y hoy, la comarca.