Burgos enlaza su Corpus con la misa del Papa en Madrid gracias a la música
La Catedral interpretó el «Ego sum panis vivus» del burgalés Ángel Bravo, incluidas en la misa de León XIV en Madrid, antes de que el Santísimo recorriera el centro histórico

La interpretación del Panis vivus en Burgos corrió a cargo de la Coral Santa María la Mayor,
Con la presencia del Papa León XIV en España, oficiando la misa del Corpus en Madrid, la Diócesis de Burgos quiso establecer lazos con la ceremonia papal y estableció un oportuno hilo musical con la plaza de la Cibeles, donde entre los oficios celebrados ante más de un millón de fieles se interpretó una composición escrita por el sacerdote burgalés ya fallecido, Ángel Bravo, creador y director durante 20 años de la coral Santa María la Mayor de la Catedral entre las 40 partituras seleccionadas para su interpretación en la celebración eucarística por parte de los 400 integrantes de la orquesta sinfónica, dos coros y dos escolanías.
Ángel Bravo compuso «Ego sum panis vivus» (Yo soy el pan vivo), una antífona eucarística tradicional basada en el Evangelio de Juan (Jn 6, 48-51) cuyas notas sonaron también en la nave mayor de la Catedral de Burgos ayer durante la celebración de la misa del Corpus, oficiada por el sacerdote del Cabildo de la Catedral Carlos Ruiz en ausencia del arzobispo titular, Mario Iceta, y del emérito, Fidel Herráez, concelebrada por una treintena de clérigos. La interpretación del Panis vivus en Burgos corrió a cargo de la Coral Santa María la Mayor, en doble homenaje a su autor y antiguo director y al Santo Padre de visita pastoral en España.
Con una gran asistencia de fieles, la misa del Corpus celebró en el primer templo de la Diócesis en Burgos el día más grande de la iglesia católica con un mensaje en favor de la caridad y una llamada al bien común.
Carlos Ruiz centró su intervención en el sentido comunitario del Corpus, una fiesta que, según recordó, nace del envío de los apóstoles a predicar y de una mesa en la que la celebración y el alimento deben llegar a todos. En ese contexto citó a San Agustín, «cree lo que ves y recibe lo que eres», como homenaje al Papa agustino, y vinculó la eucaristía con una de las celebraciones más multitudinarias del país, marcada por la presencia de jóvenes y por una pregunta de fondo sobre lo que está cambiando en España después de la pandemia.
Ruiz llamó a «recordar las maravillas de Dios en nosotros» y explicó que por eso la Iglesia celebra también el Día de la Caridad, como expresión del amor de Dios «en y para el mundo». Ese amor, añadió, se hace concreto en la tierra a través de Cáritas, porque el bien común exige mirar a cada persona como imagen de Dios y atender realidades como la vivienda, la comunidad y la fragilidad que, en palabras del Papa, «nos iguala y nos humaniza».
El sacerdote cerró su reflexión con una imagen vinculada a la procesión del Corpus, al recordar que Dios sale a la calle y que los creyentes están llamados a ser «sus ojos y sus manos». También apeló a la unidad, comparando a la comunidad con granos de trigo que forman un mismo pan.
Tras la eucaristía llegó el momento de procesionar por las calles de Burgos, repletas de público gracias, también, al buen tiempo. El Santísimo Sacramento salió al casco histórico entre una lluvia de pétalos y ante el recogimiento de los fieles y la expectación de cientos de burgaleses que aguardaban en la plaza de Santa María y en la del Rey San Fernando, camino del Arco de Santa María, donde estuvo expuesto durante eel día un altar con la imagen del Cristo de Burgos, y el paseo del Espolón. La comitiva siguió el itinerario habitual, de altar en altar, hasta enfilar la calle de La Paloma y regresar a la plaza del Rey San Fernando.

La Catedral une el Corpus burgalés con León XIV

La Catedral une el Corpus burgalés con León XIV

La Catedral une el Corpus burgalés con León XIV

La Catedral une el Corpus burgalés con León XIV

La Catedral une el Corpus burgalés con León XIV

La Catedral une el Corpus burgalés con León XIV

La Catedral une el Corpus burgalés con León XIV
