El mercado inmobiliario en Burgos ahoga el acceso a la vivienda. Crece el doble que las nóminas
El metro cuadrado se encarece un 55% en diez años mientras los salarios suben un 26%. El 21% de los trabajadores no pueden acceder a una hipoteca. Los pisos aceleran el ritmo de revalorización desde 2025.

El precio medio de una vivienda de 90 metros está en Burgos en 200.000 euros.
La vivienda se ha convertido en un bien cada vez más inaccesible. Desde el año pasado, su ritmo de revalorización se ha duplicado mientras los salarios continúan creciendo, aunque a una velocidad mucho menor. Un análisis de la evolución del precio de los inmuebles en la capital burgalesa refleja que el valor de la vivienda ha aumentado un 55% en la última década. En el mismo periodo, los salarios solo han crecido un 26%.
Comprarse una casa en Burgos costaba 1.436 euros por metro cuadrado en mayo de 2016. Diez años después, según los últimos datos disponibles, el precio medio alcanza los 2.225 euros por metro cuadrado. La evolución del mercado inmobiliario en la capital ha mantenido una tendencia alcista constante excepto durante la pandemia. Además, la subida de precios se ha acelerado especialmente en los dos últimos años, según los datos del portal inmobiliario Idealista.
En paralelo, los salarios también han aumentado, aunque lejos del ritmo del mercado residencial. Según la estadística del Mercado de Trabajo de la Agencia Tributaria, entre 2016 y 2024 las nóminas crecieron un 26%. Los ingresos medios pasaron de 19.700 euros anuales en 2016 a 24.884 euros en 2024. El incremento salarial se ha mantenido estable, con subidas que rara vez han superado el 5% anual. Sin embargo, en los últimos ejercicios, coincidiendo con el fuerte encarecimiento de la vivienda, la capacidad adquisitiva de los trabajadores ha perdido terreno frente al mercado inmobiliario.
El resultado es que el 21% de los trabajadores por cuenta ajena, aquellos que cobran menos de 1,5 veces el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), no pueden acceder a una hipoteca dentro de los límites de endeudamiento recomendados por el Banco de España que se sitúan en el 35% de los ingresos. A ello se suma la dificultad de aportar el 30% inicial necesario para adquirir una vivienda, cuyo precio medio ronda ya los 200.000 euros en el caso de un inmueble de 90 metros cuadrados.
La diferencia entre la evolución de los salarios y el precio de la vivienda ha favorecido casi siempre al mercado inmobiliario. Entre 2016 y 2020, el precio de la vivienda aumentó un 10,8%, mientras que las nóminas solo crecieron un 6,4%. En ese periodo, el coste medio de la vivienda pasó de 1.436 a 1.592 euros por metro cuadrado. Por su parte, los ingresos medios avanzaron desde los 19.726 euros anuales hasta los 21.007 en 2020, año marcado por la pandemia.
La etapa posterior al covid dio un pequeño respiro a quienes aspiraban a comprar una vivienda. En 2021, el precio descendió un 1,78%, hasta situarse en 1.568 euros por metro cuadrado. Un año después volvió a subir ligeramente, alcanzando los 1.615 euros. Durante esos dos ejercicios, los salarios crecieron por encima del valor inmobiliario. En 2021, las rentas del trabajo aumentaron un 4,2%, con ingresos medios de 21.891 euros anuales. En 2022, los salarios subieron un 5% y superaron los 23.000 euros de media en Burgos.
Sin embargo, 2023 marcó un punto de inflexión. Desde entonces, el precio de la vivienda crece a un ritmo superior al de los salarios. Hace tres años, el metro cuadrado alcanzó los 1.652 euros, lo que supuso una subida del 5,2%. En ese mismo periodo, las nóminas aumentaron un 4,5%, hasta superar ligeramente los 24.000 euros anuales de media.
La brecha entre ambos indicadores se amplió aún más en 2024. Ese año, la vivienda se encareció un 6,4% y alcanzó los 1.758 euros por metro cuadrado en la capital burgalesa. Mientras tanto, los salarios solo crecieron un 3,5%, hasta situarse en 24.884 euros de media. De este modo, el precio de la vivienda avanzó casi tres puntos por encima de las rentas laborales.
La tendencia apunta a que esta diferencia seguirá creciendo cuando se conozcan los datos del mercado laboral de 2025 y 2026. Son precisamente estos dos años los que han registrado el mayor encarecimiento del mercado inmobiliario en Burgos, con una subida superior a los 400 euros por metro cuadrado.
En 2025, el precio de la vivienda aumentó un 8,5% y superó los 1.900 euros por metro cuadrado. Sin embargo, el mayor salto se ha producido en el último ejercicio. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, el mercado inmobiliario se disparó un 16,5%. Comprar una vivienda es hoy 316 euros por metro cuadrado más caro que hace un año y el precio medio ya alcanza los 2.225 euros por metro cuadrado en la ciudad.