Detenidos dos constructores en Burgos por explotación laboral, coacciones y trata

Dos de sus trabajadores se subieron a una grúa el pasado 18 de abril en Fuentecillas para denunciar su situación. Los empleados, víctimas de coacciones, residían hacinados en pisos y soportaban jornadas laborales de 14 horas

Dos de los trabajadores afectados, subido a una grúa a modo de protesta.SANTI OTERO

Burgos

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La Policía Nacional de Burgos detuvo el martes a dos hombres de mediana edad como presuntos responsables de los delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, coacciones, blanqueo de capitales y delito contra los derechos de los trabajadores.

La investigación se inició a comienzos de abril, cuando un empresario de la construcción afincado en Italia se desplazó a Burgos para supervisar una obra en la que el contratista estaba incumpliendo las obligaciones de pago. Además, denunció ante la Policía Nacional las amenazas telefónicas que estaba sufriendo. Este hecho, unido a otros ya conocidos y de trascendencia pública, permitió detectar la posible existencia de un elevado número de trabajadores de la construcción, todos ellos inmigrantes de origen africano, que estarían siendo explotados laboralmente en diversas obras de nueva construcción, rehabilitación de fachadas y mejora energética de edificios.

Paralelamente, la Comisaría de la Policía Nacional de Aranda de Duero recibió varias denuncias de trabajadores extranjeros que aseguraban haber sido víctimas de hechos similares, presuntamente cometidos por las mismas empresas y personas.

Ante esta situación, los investigadores llevaron a cabo una intervención conjunta con la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Burgos, en el marco del convenio de colaboración existente entre ambos organismos.

Uno de los episodios más relevantes de la investigación se produjo el 18 de abril de 2026, cuando dos trabajadores migrantes se subieron a gran altura a una grúa instalada en una obra de reforma del barrio de Fuentecillas para reclamar el pago de salarios atrasados y denunciar las condiciones de explotación que, según manifestaron, sufrían. La situación generó una importante repercusión social y obligó a intervenir a un negociador de la Policía Nacional y a otros profesionales de la seguridad. Tras varias horas de tensión, ambos descendieron de la instalación y posteriormente fueron atendidos por los Servicios Sociales antes de prestar declaración en dependencias policiales.

Las pesquisas desarrolladas por la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Burgos permitieron comprobar que todas las denuncias estaban relacionadas entre sí y que convergían en una empresa con sede en la capital burgalesa y en varias de sus subcontratas. Según la investigación, este entramado habría conformado un sistema destinado a obtener mano de obra barata, restringiendo los derechos de los trabajadores y diluyendo la responsabilidad entre los distintos encargados de las contrataciones.

Tras identificar y tomar declaración a un importante número de trabajadores migrantes, los agentes acreditaron que muchos de ellos se encontraban en una situación de especial vulnerabilidad debido a su situación administrativa, las dificultades para hablar castellano y la falta de conocimiento de la normativa laboral española.

La investigación también ha constatado que varios trabajadores fueron reclutados y trasladados a España incumpliendo la normativa administrativa sobre desplazamiento de trabajadores dentro de la Unión Europea. Según las pesquisas, se les ofrecieron condiciones salariales que posteriormente no se cumplieron. Una vez aquí, eran distribuidos en viviendas donde residían en condiciones de hacinamiento y realizaban jornadas laborales de hasta 14 horas.

Para mantener el control sobre ellos, los trabajadores habrían sido objeto de amenazas y coacciones. En particular, uno de los detenidos habría llegado a esgrimir un arma de fuego para intimidarlos.

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Finalmente, el martes 23 de junio fueron detenidos los dos empresarios investigados. Con la correspondiente autorización judicial, los agentes registraron una vivienda situada en el distrito oeste de Burgos y un local comercial ubicado en el barrio de Gamonal, ambos vinculados a la actividad de uno de los detenidos. Tras pasar por la Comisaría, ambos han sido puestos a disposición del Tribunal de Instancia-Sección de Instrucción competente.