La tradición se da cita en Burgos con la celebración de una nueva edición del Festival Internacional de Folclore
La cita celebra su cuadragésima octava edición del 14 al 18 de julio con grupos de cinco continentes. Llegarán representantes de Senegal, Madagascar, Venzuela, Isla de Guam, Chile, Eslovaquia y Turquía. La represnetación nacional correrá a cargo del grupo murciano Villa de Alhama y de las agrupaciones burgalesas

Instante del Festival Internacional de Folclore de 2025.
El Festival Internacional de Folclore de Burgos, que este 2026 cumple cuarenta y ocho ediciones, se celebrará en la capital burgalesa del 14 al 18 de julio. La cita, que se ha consolidado como una de las citas culturales más vibrantes del verano en la ciudad, vuelve a situar a Burgos como un gran escenario abierto al mundo dinamizando diversos espacios emblemáticos de la capital como la plaza de San Juan, sede de las actuaciones principales, el paseo del Espolón y el Teatro Principal.
Esta histórica cita trasciende ampliamente las fronteras locales merced a una trayectoria fantástica que se refleja en sus cifras de aceptación y asistencia. «A lo largo de su historia, el festival ha congregado a más de 23.000 participantes procedentes de 98 países diferentes», señaló el concejal del Festejos, César Barriada, en la presentación de la cita.
Asimismo, este año se conmemora una efeméride «de enorme relevancia institucional , como es el cuarenta aniversario del ingreso del festival burgalés dentro del Consejo Internacional de Organizaciones de Festivales de Folklore y de Artes Tradicionales (CIOFF), colaborador oficial de la UNESCO». Esta alianza internacional «tiene como misión fundamental salvaguardar, promover y difundir el patrimonio cultural e inmaterial de los pueblos del mundo», recordó Barriada.
La edición actual destaca por «su notable pluralidad geográfica al contar con delegaciones procedentes de cinco continentes», añadió el edil. Entre las agrupaciones internacionales confirmadas figuran grupos de Senegal, Madagascar, Venezuela, Isla de Guam, Chile, Eslovaquia y Turquía, además de representaciones nacionales procedentes de Murcia y los anfitriones de Burgos. El concejal incidió en que «se trata de un festival de carácter plenamente accesible, al aire libre y pensado tanto para el disfrute de los propios burgaleses como de los numerosos turistas que visitan la ciudad durante el periodo estival». Del mismo modo, Barriada dedicó un agradecimiento explícito al «imprescindible grupo de voluntarios que hace posible la correcta organización, normalidad y seguridad de cada uno de los eventos».
Por su parte, la presidenta del Comité de Folclore, Regina Peñacoba, subrayó «el orgullo que supone para la organización regresar un año más a las calles de Burgos con la mirada puesta en el horizonte de cumplir medio siglo de existencia y festejarlo en el futuro con una celebración muy especial».
Peñacoba puso en valor el carácter «peculiar» de este festival, puesto que se trata del «único del panorama nacional gestionado directamente por un comité integrado por los propios grupos de folclore locales».
A pesar de haber logrado traer al festival a artistas de todos los continentes, Peñacoba matizó que esta edición «ha requerido un esfuerzo extraordinario debido a un contexto internacional adverso». La presidenta reconoció que, «desde la crisis de la pandemia, los festivales tradicionales y los grupos folclóricos se enfrentan a severas dificultades por la reducción de las ayudas públicas, la pérdida de masa humana y la alteración de los ritmos de trabajo».
A este complejo escenario económico se suma en la actualidad «la crisis derivada de la guerra del Golfo, la cual ha provocado un encarecimiento generalizado de los carburantes con el consecuente impacto directo sobre los costes de los vuelos de larga distancia necesarios para traer a las agrupaciones transcontinentales».
A pesar de las dificultades, el programa artístico promete ser espectacular. La sesión inaugural estará protagonizada por el Ballet de Yamu de Senegal, que «desplegará un vistoso espectáculo de tambores y danzas acrobáticas». Por primera vez en la historia de la cita, «se recibirá a una delegación de la isla de Madagascar, cuya propuesta artística acercará una cultura desconocida y fascinante que amalgama raíces negras africanas, herencia de la península indostánica e influencias musulmanas». Asimismo, el certamen albergará «la actuación del grupo venezolano Ritmo y Color, cuya presencia este año se acoge con un cariño especial». Completarán la programación el exótico grupo de la isla de Guam, situada en el archipiélago de las Marianas, entre Nueva Zelanda y Japón, los bailes tradicionales de Chile, la participación inédita de una delegación de Eslovaquia, las tradicionales danzas de soga turcas, «una de las primeras que se exhibieron históricamente en Burgos», y la representación nacional del grupo murciano Villa de Alhama y de las agrupaciones burgalesas.
Actividades
El secretario del comité, Miguel Alonso, fue el encargado de desgranar los detalles de los horarios y de las actividades complementarias que enriquecerán el programa central del escenario de la plaza de San Juan, cuyas galas nocturnas comenzarán diariamente a partir de las 21 horas.
«En el Paseo del Espolón se desarrollará a diario a las 12 horas la actividad interactiva ‘Baila con nosotros’, con talleres a cargo de las formaciones locales e internacionales», señaló. Por otra parte, a las 13.15 horas, «el Teatro Principal acogerá conciertos didácticos donde las agrupaciones ofrecerán muestras exclusivas de su música folclórica instrumental».
Los momentos álgidos de la convivencia llegarán el viernes a partir de las 20 horas con el multitudinario desfile general de todos los grupos desde el Teatro Principal hasta la plaza de San Juan. Adicionalmente, «el programa contempla una jornada de confraternización en el Rincón de Castilla, donde los participantes extranjeros podrán degustar productos típicos de la gastronomía burgalesa y, como marca la tradición de cada año, se procederá a la votación y elección de la figura del Gigantillo y la Gigantilla del festival».
La aportación municipal al festival es de 171.000 euros.