Ayala insiste en que municipalizar la Escuela de Música «no es una opción»
Mientras el Ayuntamiento busca licitadores a la desesperada para asegurar el próximo curso, la alcaldesa lamenta que la única empresa interesada se retirase pese a presentar una oferta «muy solvente»

Concentración de padres y alumnos, a las puertas de la Escuela de Música de Burgos.
Mientras el Ayuntamiento de Burgos trabaja a contrarreloj para intentar salvar el próximo curso académico en la Escuela Municipal de Música, la alcaldesa, Cristina Ayala, descarta por completo la posibilidad de municipalizar este servicio. «No es una opción», zanjaba este miércoles mientras esgrimía que «ningún partido serio» podría respaldar dicha propuesta.
«Estoy absolutamente convencida de que nadie, ningún alcalde, tomaría la decisión de empezar a municipalizar servicios cuando no hay licitadores», agregaba la regidora con la intención de que este planteamiento quede «absolutamente cristalino». Su postura choca frontalmente con la del PSOE, partidario de valorar «seriamente» dicho escenario ante la ausencia de empresas interesadas a día de hoy.
Según Ayala, municipalizar la Escuela de Música supondría hacer lo propio con otros servicios que «dan trabajo privado a mucha gente en la ciudad». En cualquier caso, quiso subrayar que el equipo de Gobierno del Partido Popular está «haciendo todo lo posible» para que las clases puedan arrancar en tiempo y forma después de mantener distintos encuentros con el cuerpo docente y las familias de los alumnos.
Lo que no acaba de entender la regidora es que la única empresa interesada en asumir las riendas del centro decidiese retirarse a última hora. «Tenemos nuestra teoría», indicaría al respecto después de hacer hincapié en que su oferta técnica era «muy solvente».
Así las cosas, «la cuestión no es que se llegue a tiempo» sino que «haya licitadores». Por eso, precisamente, el Ejecutivo municipal mantiene contactos con empresas de «toda España» con el objetivo de salvar los muebles por la vía de la urgencia. No en vano, Ayala reconoce que será «complicado» iniciar el curso dadas las circunstancias.