Aprende y Vuela: La academia que triunfa en los pueblos de la Merindad de Río Ubierna con talleres y pedagogía inclusiva
Nuria Alonso es la joven creadora de esta academia de la capital burgalesa que tiene como objetivo «ofrecer un espacio a los niños donde aprendan y descubran su potencial» así como «dotarlos de autonomía, confianza y buena gestión emocional». Ahora lleva esa pedagogía a los pueblos de su comarca con diversos talleres

Nuria, con camiseta rosa, realiza un taller con niños de la comarca.
«Un espacio donde aprender no signifique frustrarse, sino descubrir el propio potencial». Ese es el corazón de ‘Aprende y Vuela’ (@aprendeyvuelaburgos), una academia impulsada por Nuria Alonso, una joven de Hontomín, que durante este verano ha decidido llevar a los pueblos de la comarca de Merindad de Río Ubierna una serie de talleres para los más pequeños de la zona.
Esta maestra de Educación Primaria con «mucha vocación», lleva desde los 15 años dando clases de apoyo a niños y adolescentes. Sin embargo, aunque estudió la carrera con «la idea inicial de ser maestra de aula», pronto comprendió que su «verdadera pasión» estaba en «acompañar a los niños que encuentran más dificultades en el camino escolar».
Una empatía que nace de su propia experiencia personal. «En mi infancia viví de cerca esas trabas, pero con el apoyo incondicional de mi madre logré superarlas», explica Nuria. «Esta vivencia me ayuda a conectar de forma única con mis alumnos e incluso a amar asignaturas como las matemáticas», añade entre risas.

Un niño reaiza un taller de arte.
Los comienzos
Hoy, asentada y plenamente satisfecha con la decisión, Nuria ha ampliado su propuesta hacia una pedagogía inclusiva. Desde su academia aborda realidades de alumnos con Trastorno del Espectro Autista, Síndrome de Down y otras discapacidades, y está especializándose en «TDAH, hiperactividad y dislexia».
Nuria apunta que «lo más importante para estos niños y niñas cuenten con un lugar seguro donde los pequeños no sientan vergüenza de preguntar mil veces ni vuelvan a decir que se sienten tontos».

Un grupo de niños disfruta de un taller.
Buscar el potencial de cada niño
La filosofía pedagógica de ‘Aprende y Vuela’ dista mucho de la enseñanza tradicional. Nuria es una firme defensora de la inclusión real, algo que considera «utópico» en las «aulas escolares masificadas donde los altos ratios y la presencia de un especialista apenas una hora a la semana resultan insuficientes». En su espacio prioriza la atención personalizada, trabajando con «un máximo de dos niños por hora».
Sobre la mesa, «nada de fichas aburridas» y es que «aquí el aprendizaje se adquiere a través el juego, los trucos y los intereses de los propios alumnos, integrando elementos motivadores como dibujos o dinámicas especializadas». Para dar a conocer su trabajo y llegar a nuevas familias, Nuria recurre a las redes sociales, donde comparte materiales y recursos útiles con la comunidad educativa.

Niños realizan uno de los talleres de Nuria.
En los pueblos
La iniciativa se ha extendido a lo largo de ocho pueblos de la comarca, ofreciendo talleres quincenales. «En cada pueblo realizo cuatro sesiones durante el verano». Están destinados para niños desde Educación Infantil hasta sexto de Primaria , aunque «también han participado niños más pequeños», apunta.

Una niña posa con unas gafas hecha en los talleres.
Cuatro modalidades

Nuria es la creadora de la academia Aprende y Vuela.