«Estamos haciendo un trabajo muy importante para evitar que se caiga la Escuela de Música»
Ayala confirma que Arasti Barca es una de las tres empresas que aspiran a gestionar el servicio. Las otras dos, «más pequeñas», atesoran experiencia dentro de este ámbito en otras ciudades

Concentración por la reapertura de la escuela municipal de música.
Cunde el optimismo en el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Burgos tras el culebrón, tan largo como polémico, que puso en riesgo el futuro de la Escuela Municipal de Música Antonio de Cabezón. Con tres empresas interesadas en asumir las riendas del servicio, toda vez que la anterior licitación quedó desierta después de que la asociación vallisoletana Musical Allegro decidiese echarse atrás en el último momento, la alcaldesa, Cristina Ayala, parece ver ahora la luz al final del túnel.
«El equipo de Gobierno está haciendo un trabajo muy importante para evitar que se caiga la Escuela de Música», señalaba este lunes la regidora antes de especificar que uno de los tres licitadores es la empresa burgalesa Arasti Barca, especializada en la prestación de servicios deportivos, culturales, sociales, educativos o sociosanitarios. Las otras dos firmas, «más pequeñas», jugarían en principio con la ventaja de la especialización en el ámbito musical y su experiencia en otras ciudades. Ninguna, según precisó Ayala, es la anterior adjudicataria.
Teóricamente, el miércoles se resolverá la adjudicación. Será entonces cuando se valoren las propuestas y se opte por la oferta más adecuada. Para llegar a este punto, ha sido necesario coordinar a diferentes secciones municipales con el objetivo de «encontrar una fórmula para que todo eso (el procedimiento y elaboración de las bases) pudiera ser viable y rígido». Así las cosas, Ayala da por sentado que la Escuela iniciará el próximo curso, con total normalidad, a finales de septiembre o «principios de octubre».