Burgos recibe más viajeros en julio pero factura menos por cada habitación
La provincia alcanzó los 108.512 clientes hoteleros, el mayor registro para un julio desde 1999, aunque las pernoctaciones cayeron un 6,45% por el descenso del turismo extranjero. La tarifa media diaria cae hasta los 78,39 euros

Un grupo de turistas extranjeros carga sus maletas en una furgoneta en la plaza del Cid de Burgos.
Burgos nunca había recibido tantos viajeros en sus hoteles en julio como en este pasado mes, cuando los establecimientos de la provincia alojaron a 108.512 personas, el mejor resultado desde 1999 y sin embargo hay un pero ya que ese récord no se trasladó a las noches contratadas, puesto que las pernoctaciones descendieron un 6,45% y las habitaciones ocupadas se vendieron además a un precio medio inferior al de hace un año.
El número de viajeros aumentó un 8,53% respecto a julio de 2025 y dejó atrás el anterior máximo, que fueron los 106.930 clientes de 2016. También quedaron por debajo los 105.326 contabilizados en 2024 y los 104.306 de 2017. El crecimiento sobresale además dentro de Castilla y León porque Burgos fue la provincia donde más aumentó el número de viajeros en un mes en el que el conjunto de la Comunidad registró una caída del 3,12%. Solo Ávila terminó también en positivo, aunque con un avance mucho menor, del 1,35%.
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Detrás de ese récord aparece, pese a todo, un comportamiento muy distinto cuando se observa cuánto tiempo permanecieron esos clientes en los hoteles, dado que los 108.512 viajeros generaron 151.599 pernoctaciones, 10.460 menos que en julio del año pasado pese a que entonces habían llegado 8.532 personas menos, por lo que la estancia media bajó de 1,62 a 1,40 noches.
Las pernoctaciones de este julio ocupan el quinto puesto de la serie histórica, por detrás de las registradas en 2025, 2016, 2024 y 2023. Burgos recibió, por tanto, más clientes que nunca en un mes de julio, pero estos permanecieron menos tiempo en los hoteles, una diferencia en la que tuvo mucho que ver el comportamiento de los viajeros extranjeros.
Más turistas nacionales
El crecimiento llegó principalmente del mercado nacional, ya que los hoteles burgaleses recibieron a 58.463 residentes en España, un 13,23% más que un año antes, y las noches que contrataron aumentaron en una proporción parecida hasta alcanzar las 90.654. También llegaron más extranjeros, aunque el incremento fue mucho menor, del 3,52%, hasta los 50.049 viajeros.
La diferencia aparece al contar las noches que pasaron en la provincia, porque las pernoctaciones de extranjeros bajaron un 25,76% y pasaron de 82.089 a 60.945. Esa pérdida de 21.144 noches superó con creces las 10.684 que sumaron los turistas nacionales y explica que el balance general terminara en negativo.
El peso de cada mercado también cambió de forma considerable, puesto que los extranjeros generaban el 50,65% de todas las pernoctaciones hoteleras de Burgos en julio de 2025 y este año su participación se redujo hasta el 40,20%, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La evolución de julio prolonga además lo ocurrido desde comienzos de 2026, cuando, entre enero y julio, los hoteles de la provincia acumularon 514.337 viajeros, un 3,70% menos que durante el mismo periodo del año anterior, y 774.778 pernoctaciones, un 4,13% menos. Las noches contratadas por residentes en España crecieron un 2,81%, mientras que las de extranjeros cayeron un 17,05%, de manera que la mejora del mercado nacional no bastó para compensar la pérdida de clientes internacionales.
La diferencia se acentúa en la capital
En la ciudad de Burgos ese comportamiento fue todavía más marcado, ya que la suma de los datos de residentes en España y extranjeros publicados por el INE deja 53.951 viajeros alojados durante julio, un 11,53% más que un año antes, mientras que las pernoctaciones bajaron un 10,56% y se quedaron en 76.404.
Los viajeros nacionales aumentaron un 24,86% y sus noches crecieron un 24,29%, pero los extranjeros siguieron el camino contrario. Llegaron un 2,39% menos y sus pernoctaciones se desplomaron un 35,89%, hasta las 31.722, frente a las 49.478 de julio de 2025. En apenas un año, su peso dentro de la actividad hotelera de la ciudad pasó del 57,92% al 41,52% y la estancia media del conjunto de viajeros bajó de 1,77 a 1,42 noches.
El buen dato de julio permitió, al menos, reducir parte de la caída que acumulaba la capital desde principios de año. Entre enero y julio, sus hoteles alojaron a 283.764 viajeros, un 1,50% menos, y contabilizaron 428.906 pernoctaciones, un 2,54% menos.
Menos ocupación y habitaciones más baratas
La caída de las pernoctaciones también se dejó notar en las habitaciones ocupadas, ya que los hoteles de la provincia alcanzaron una ocupación del 59,63%, 2,8 puntos menos que en julio de 2025, aunque Burgos conservó el porcentaje más alto entre las nueve provincias de Castilla y León. También bajaron los precios, con una tarifa media diaria por habitación ocupada que se redujo un 9,54% y quedó en 78,39 euros, mientras que los ingresos por habitación disponible, que tienen en cuenta tanto el precio como la ocupación, descendieron un 11,55%, hasta los 48,10 euros.
A pesar de esa caída, Burgos mantuvo el valor más alto de Castilla y León en este último indicador. En la capital el descenso fue todavía mayor, puesto que la ocupación por habitaciones cayó 2,6 puntos y quedó en el 73,07%, la tarifa media bajó un 17,64%, hasta los 84,77 euros, y los ingresos por habitación disponible retrocedieron un 22,04%, hasta los 60,81 euros.
La comparación se hace, eso sí, con un julio de 2025 excepcional, cuando tanto la provincia como la capital alcanzaron los valores más altos de la serie disponible desde 2021. Los registros de este año fueron los segundos mejores de ese periodo, pero dibujan un escenario bastante diferente porque Burgos recibió más viajeros que nunca en julio y, al mismo tiempo, estos pasaron menos noches en los hoteles y pagaron de media menos por las habitaciones ocupadas.