Aguas de Burgos culmina la revisión de toda la red de abastecimiento para reforzar la detección temprana de fugas
La revisión permite localizar y reparar 262 fugas mediante la combinación de prelocalizadores, inspecciones manuales y nuevas técnicas para grandes conducciones

Un técnico de Aguas revisa una arqueta.
Aguas de Burgos culminó la revisión de toda la red de abastecimiento para reforzar la detección temprana de fugas, según informó este viernes el Ayuntamiento en un comunicado. La revisión permitió localizar y reparar 262 fugas, mediante la combinación de prelocalizadores, inspecciones manuales y nuevas técnicas para grandes conducciones.
Reducir las pérdidas de agua y conocer con mayor precisión el estado de la red de abastecimiento es uno de los principales objetivos de la estrategia de digitalización de Aguas de Burgos, y para avanzar en esa línea y dar cumplimiento a las nuevas exigencias establecidas por el Real Decreto 3/2023, la entidad desarrolló distintas actuaciones de detección de fugas que permiten localizar pérdidas de agua antes de que lleguen a convertirse en grandes averías.
La actuación se enmarca en el proyecto de Digitalización del Ciclo Integral del Agua que Aguas de Burgos desarrolla a través de DIGITAGUABUR y +WeBur, financiados por los fondos europeos NextGenerationEU dentro del PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua, y combina diferentes tecnologías adaptadas a cada tipo de conducción.
Una de las principales novedades fue la implantación de una red de 451 equipos prelocalizadores, distribuidos a lo largo de 176 kilómetros de tuberías y repartidos en diez sectores de la ciudad. Estos dispositivos permanecen instalados de forma permanente, escuchando el comportamiento de la red y enviando avisos cuando detectan sonidos en las tuberías compatibles con una posible fuga. Gracias a este sistema se detectaron y repararon 41 fugas, mejorando la capacidad de anticipación y reduciendo el tiempo de respuesta ante posibles incidencias.
De forma complementaria, Aguas de Burgos desarrolló una campaña de inspección mediante equipos electroacústicos manuales, en la que los técnicos revisaron 505 kilómetros de red, punto por punto, a través de 31 campañas realizadas en los 28 sectores de abastecimiento de la ciudad. Este trabajo permitió localizar 221 fugas, muchas de ellas sin indicios visibles en superficie, evitando que evolucionaran hasta provocar averías de mayor entidad.
La actuación se completó con la inspección de las grandes conducciones de transporte, donde el diámetro de las tuberías y la gran distancia existente entre válvulas hacen necesario utilizar tecnologías específicas. Para ello, Aguas de Burgos ha probado un sistema de inspección que permite analizar las conducciones desde su interior. Consiste en introducir en la tubería una pequeña boya equipada con un vibrófono, que se desplaza con el propio flujo del agua entre dos puntos mientras registra de forma continua las vibraciones y sonidos que se producen en la conducción. El sistema permite conocer en todo momento la posición del dispositivo y, a partir de las alteraciones acústicas registradas durante su recorrido, identificar y localizar posibles incidencias o fugas en puntos concretos de la tubería.
Con esta tecnología se inspeccionaron tres tramos de grandes conducciones, con diámetros de 600, 800 y 1.000 milímetros, que suman un total de 8 kilómetros de red. Las pruebas se han realizado en conducciones estratégicas para el transporte del agua hacia Burgos, seleccionadas en puntos en los que previamente se consideraba que podía existir alguna incidencia. “La detección temprana de fugas es una de las herramientas más eficaces para mejorar el rendimiento de la red, reducir las pérdidas de agua y optimizar el mantenimiento de las infraestructuras”, señalan desde Aguas de Burgos.
Además de contribuir al cumplimiento de la normativa, toda la información obtenida durante estas actuaciones se incorpora a las herramientas digitales de gestión de Aguas de Burgos, permitiendo conocer mejor el comportamiento de la red, planificar futuras renovaciones y seguir avanzando hacia una gestión más eficiente y sostenible del ciclo integral del agua.