El barrio de Burgos "en renovación" que apuesta por la cultura para ganar protagonismo
Las fiestas de San Bruno amplían su programación con arte urbano, talleres creativos y actividades populares para reforzar la participación vecinal y abrir el barrio al resto de la ciudad

El concejal de Participación Ciudadana, José Antonio López, y el representante de la comisión organizadora de las fiestas de San Bruno, Iván Sarnago, presentaron el programa.
En plena fase de rejuvenecimiento, el barrio burgalés de San Bruno quiere reivindicarse como un espacio de encuentro y creación. Y con esa idea, y las ganas renovadas de la comisión de fiestas del tradicional enclave, corazón mismo de Gamonal, propone un programa de actividades empeñado en favorecer la participación y el espíritu artístico de todos los burgaleses que se acerquen.
Iván Sarnago, integrante del equipo organizador, detallaba algunas de las actividades que reforzarán ambos aspectos, entre las que destacaba un estreno. Por primera vez se celebrará "una jornada de arte urbano, con la realización de grafitis y pintura callejera, dirigida a jóvenes, que podrán conocer de primera mano cómo se desarrolla este tipo de trabajo", detalló, para avanzar que la cita pretende ser el punto de partida para que la plaza principal del barrio y su entorno acojan nuevas acciones de esta naturaleza en el futuro.
La programación incorpora además diferentes talleres de dibujo, teatro y otras disciplinas, con la intención de acercar al barrio actividades vinculadas a la creación. Este afán responde a la necesidad, según Sarnago, de acercar este tipo de propuestas a una zona que habitualmente está "lejos" de ellas.
Junto a esta nueva orientación, las fiestas mantienen actividades tradicionales y de carácter popular. "Habrá concurso de tortillas, concursos de dibujo, campeonato de rana, recuperado el pasado año con gran éxito de participación, competiciones de futbolín y billar y, el 4 de octubre, no faltará el homenaje a los mayores", relató el portavoz de la comisión organizadora. El objetivo común es, en todo caso, "hacer que los vecinos tengan un papel activo en las celebraciones".
Las actividades se desarrollarán entre el 22 de septiembre y el 21 de octubre, repartidas principalmente durante los fines de semana. De esta forma, la programación busca extender la celebración más allá de unos días concretos y facilitar la asistencia de un mayor número de vecinos para, a la postre, reforzar la identidad del barrio y darse a conocer en el resto de la ciudad.