El PSOE exige revisar los ciclos de los semaforos para evitar el caos circulatorio
Julio César Arnaiz manifiesta que la norma de la DGT permite excepciones si previamente hay informes de tráfico que los avalen y rechaza que sea un imperativo legal

Nueva regulación de los semáforos en varias calles de la ciudad de Burgos.
Los cambios en los ciclos de los semáforos a raíz de la entrada en vigor del Real Decreto 518/2026, de 24 de junio (denominado decreto de los vulnerables), han convertido algunos cruces de Burgos en puntos de espera para conductores y peatones con las consiguientes retenciones.
El grupo municipal socialista así lo constata y el concejal Julio César Arnaiz puso como ejemplo la intersección del bulevar con la calle del Carmen, donde la separación de las fases de paso de vehículos y peatones ha incrementado los tiempos de espera y generado retenciones.
El edil del PSOE cuestiona tanto la forma en la que se han aplicado las modificaciones como la explicación municipal de que «la normativa de la Dirección General de Tráfico (DGT) obliga a realizarlas sin excepciones». Se refirió a las palabras de la alcaldesa, Cristina Ayala, justificándose con esta afirmación en medios de comunicación y en redes sociales. «La culpa está en esta multiplicidad de administraciones y resulta que siempre la tiene el de al lado. Nunca hay una reflexión sobre la responsabilidad propia», afirmó.
Arnaiz responsabiliza a los servicios técnicos de haber puesto en marcha los cambios sin estudiar previamente sus consecuencias mediante simulaciones o modelos predictivos. No obstante, distingue esa responsabilidad de la que atribuye al equipo de Gobierno por mantener la situación sin corregir sus efectos. «No se puede utilizar a los ciudadanos como tubo de ensayo», sostiene, al reclamar que las modificaciones de movilidad se evalúen antes de implantarse y se rectifiquen cuando provocan resultados negativos.
Burgos
Los nuevos ciclos de los semáforos provocan retenciones en las horas punta de Burgos
Natalia Escribano
El socialista centró buena parte de sus críticas en la interpretación de la normativa estatal. La reforma del Reglamento General de Circulación, en vigor desde el 1 de octubre, establece como norma general que no coincidan la luz ámbar intermitente para los vehículos y la luz verde para los peatones en los pasos semaforizados. Sin embargo, la propia DGT contempla excepciones, siempre que estén justificadas mediante un informe técnico municipal que avale sus beneficios para la circulación y la seguridad vial.
«No es cierto que sea un imperativo legal», afirma Arnaiz, quien considera que el equipo de Gobierno del Partido Popular aplicó la disposición de manera generalizada sin analizar suficientemente las particularidades de cada cruce. A su juicio, la posibilidad de justificar excepciones obliga a estudiar cada situación y valorar si la separación de las fases mejora realmente la seguridad sin generar problemas de circulación que puedan evitarse.
Como ejemplo de una posible alternativa, Arnaiz plantea estudiar la eliminación del semáforo de incorporación en el cruce de la calle del Carmen con el bulevar y sustituirlo por un paso de peatones elevado. Según explica, esta solución obligaría a los vehículos a reducir la velocidad al girar y permitiría compatibilizar mejor los desplazamientos de peatones y automóviles.
Burgos
El 90% de los pasos de peatones de Burgos están adaptados a la normativa de la DGT
Natalia Escribano
El edil describió una situación en la que los conductores esperan con el semáforo en rojo cuando no hay peatones cruzando, mientras que después son los viandantes quienes deben aguardar cuando no circulan vehículos. La modificación de los ciclos habría aumentado, según su diagnóstico, los tiempos de espera de ambos colectivos.
El socialista también señala otros puntos en los que considera necesario revisar la organización del tráfico, como las incorporaciones al bulevar y determinados cruces de acceso desde la carretera Nacional I. En el entorno de Muebles Evelio en la avenida de la Paz, recoge además una queja ciudadana sobre la vegetación de la mediana, que, según asegura, dificulta la visibilidad del paso de peatones y bicicletas.
Más allá de los semáforos, Arnaiz reclama abordar la movilidad como una cuestión de planificación urbana y no como una sucesión de actuaciones aisladas. En este sentido, rechaza que la solución pase únicamente por intervenir en los cruces donde se producen retenciones, ya que considera necesario analizar por qué concentran tantos vehículos y qué medidas permitirían reducir esa afluencia.
Desde el equipo de Gobierno, el concejal de Tráfico, José Antonio López, explicó que los técnicos están revisando las afecciones que se están produciendo especialmente en las horas punta y en los cruces con mayor intensidad de tráfico para implementar las medidas que sean necesarias. El objetivo de las comprobaciones es introducir ajustes que permitan recuperar fluidez sin comprometer la seguridad de los peatones. Burgos tiene 420 cruces de peatones semaforizados que deben adaptarse a la normativa y ya lo han hecho el 90%.