El PSOE fuerza un pleno extraordinario para repensar el urbanismo de Burgos
Los nueve concejales socialistas superan el mínimo necesario para exigir la convocatoria y plantearán la revisión del PGOU, vigente desde 2014, para adaptarlo a la realidad demográfica y económica de la ciudad

Varios de los concejales del grupo municipal socialista antes de un pleno municipal.
El PSOE ha solicitado la celebración de un pleno extraordinario en el Ayuntamiento de Burgos para debatir el modelo de ciudad y la necesidad de iniciar la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), vigente desde 2014. Los socialistas cuentan con nueve concejales y pueden obligar por sí solos a convocar la sesión, ya que la normativa exige que la petición esté respaldada al menos por una cuarta parte de los 27 miembros de la Corporación, lo que en Burgos supone siete ediles.
La Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local establece además que un pleno extraordinario solicitado por ese número de concejales debe celebrarse antes de que transcurran 15 días hábiles desde la petición. Si la alcaldesa no lo convocara dentro de ese plazo, la sesión quedaría convocada automáticamente para el décimo día hábil posterior.
El Grupo Socialista pretende utilizar ese pleno monográfico para abrir el debate sobre el crecimiento y la planificación de Burgos y sostiene que el PGOU necesita una revisión después de más de una década en vigor. El concejal socialista Daniel Garabito considera que el documento aprobado en 2014 partía de unas previsiones que finalmente no se han cumplido y que tampoco responden ya a las circunstancias actuales de la ciudad.
Entre los cambios que, a juicio del PSOE, obligan a replantear el planeamiento figuran la evolución demográfica y económica registrada durante estos años y el envejecimiento de la población. Los socialistas defienden por ello que el próximo plan se ajuste a la situación actual de Burgos y a sus necesidades futuras, en lugar de mantener las previsiones sobre las que se elaboró el documento vigente.
Garabito recuerda además que los planes generales suelen tener una larga tramitación y que la experiencia de Burgos sitúa su vigencia en torno a los quince años. La elaboración de un nuevo PGOU podría prolongarse, según sus cálculos, durante siete u ocho años, de ahí que el PSOE considere necesario comenzar ahora el proceso si se pretende disponer de un nuevo planeamiento cuando el actual haya agotado su recorrido.