El Correo de Burgos

Condenado a 6 años y la expulsión del país por violar a una joven ebria

El acusado y la víctima celebraban el cumpleaños de ella con otros amigos en una tarde en la que bebieron mucho alcohol y cuando fueron a casa de él la agredió sexualmente

El cumpleaños se celebró en un bar de la calle Francisco Grandmontagne.

El cumpleaños se celebró en un bar de la calle Francisco Grandmontagne.SANTI OTERO

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Burgos

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La Audiencia Provincial de Burgos ha condenado a un hombre, de nacionalidad venezolana, a una pena de seis años de prisión, y expulsión del país, por violar a una mujer ebria durante la celebración de un cumpleaños. El fallo le condena a cumplir cuatro años de prisión en España y el resto de la pena de cárcel se sustituye por la expulsión con prohibición de entrada en España por 10 años. El tribunal le aplica la atenuante de embriaguez.

Los hechos enjuiciados se remontan a mayo del año 2021. La víctima había quedado con el acusado y con otros amigos a las 17.00 horas para celebrar su cumpleaños en un en calle Francisco Grandmontagne. Además, de los amigos acuden a la celebración unas primas y unas amigas de la víctima. Allí permanecen hasta poco antes de las 22.00 horas, después de haber estado consumiendo unos chupitos y unas cervezas.

En ese momento, se van las amigas y la víctima se queda con los chicos. Más tarde, la víctima y el acusado se van del local, aunque tienen que regresar porque la víctima se había llevado, por equivocación, un móvil que no era el suyo y volvió para cambiarlo. A continuación, ambos acuden al domicilio del condenado, vivienda en el que hay más personas. 

Según recoge la sentencia, el acusado se aprovechó del estado de embriaguez de la víctima, la desnudó, le cogió el teléfono y la sujetó de los brazos y la penetró por vía vaginal, a pesar de que ella se estuvo oponiendo en todo momento y le pedía que parase. De hecho, cuando trató de marcharse, el acusado no la dejó y solo pudo irse cuando se quedó dormido.

De madrugada pidió auxilio a través de un grupo de whatsapp con dos primas en el que compartió su ubicación. Durante cerca de media hora, intercambian mensajes entre ellas, entre ellos la víctima pone «Me biolan [sic]» para a a continuación pedir ayuda a sus primas. 

Tras recibir los mensajes, una de las primas llamó al 091, mientras, con la ubicación que les había enviado la víctima la consiguen localizar. A la 1.45 horas llegan agentes de la Policía Nacional al lugar y trasladan a la mujer al hospital para someterla a una exploración médica, en la que se recogen restos biológicos del condenado. 

Tanto el acusado como la víctima bebieron gran cantidad de alcohol desde las 17.00 horas de aquel. Ella presentaba una tasa 2.03 gramos por litro de sangre. El acusado también presentaba síntomas de embriaguez, aunque estaba afectado «levemente», según recoge la sentencia.

Para declarar culpable al acusado, el tribunal tuvo en cuenta el testimonio de la víctima, que califica de «creíble objetiva y subjetivamente», a través de un relato «coherente, estructurado, lógico y sin contradicciones importantes» al que añade una serie pruebas que corroboran su declaración.

Por su parte, el acusado afirmó en la vista oral que hubo relación sexual consentida y que ambos bebieron mucho alcohol. Admitió que en un primer momento dijo que no habían mantenido relaciones sexuales, pero que lo hizo porque estaba asustado y muy afectado por el alcohol. El tribunal, no obstante, señala que sus declaraciones en el juicio «no son claras», mientras que los testigos que comparecieron en la vista oral «corroboran casi íntegramente» lo manifestado por la víctima.

De igual modo, las pruebas realizadas a la víctima indican que «no estaba en condiciones físicas y psíquicas de prestar consentimiento».

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