El éxito del barre conquista Burgos. Así es la disciplina que fusiona ballet y fitness
Alba Calleja, responsable de 'En Movimiento Fitness Estudio' y de Corcobado Pilates, es una de las primeras instructoras que trajo la práctica a Burgos. Aumenta la resistencia, la fuerza, el equilibrio, la coordinación y la movilidad, y puede adaptarse a necesidades individuales

Alba Calleja ofrece clases de barre en 'En Movimiento Fitrness Estudio'.
La oferta de entrenamiento y bienestar físico en Burgos sigue evolucionando y sumando nuevas modalidades que desde hace tiempo ya arrasan en las grandes capitales. Una de las disciplinas que está pisando con más fuerza es el barre, un «sistema de entrenamiento que combina la técnica de la danza con el acondicionamiento físico».
Así lo explica Alba Calleja, responsable de ‘En Movimiento Fitness Estudio’ y propietaria de ‘Corcobado Pilates’, quien ha sabido captar la esencia de esta práctica para adaptarla al público burgalés y hoy en día es uno de los pocos espacios de Burgos que la oferta.
Pero para entender el éxito del barre hay que remontarse a sus orígenes. «La disciplina nació de la mano de la bailarina Lotte Berk quien, tras sufrir una lesión de espalda, ideó un sistema de ejercicios que incorporaba elementos dancísticos y de acondicionamiento físico», explica Calleja. Tras sus inicios en Londres entre los años 50 y 60, el método «ha ido evolucionando de forma constante hasta consolidarse en las últimas dos décadas como uno de los entrenamientos más demandados», asevera.

Una instructora de 'En Movimiento Fitness Estudio' practica barre.
Los inicios
Lo hizo además ofreciendo un lugar específico para la práctica. «Hace un año cogí un nuevo espacio en la calle Vitoria, 4 para poner en marcha 'En Movimiento Fitness Estudio' y lo quise enfocar más a esta disciplina. La gente me llamaba para saber si había clases regulares», recuerda.

Vista interior de 'En Movimiento Fitness Estudio'.
Público joven y activo
Se trata de un «público que es un poco más joven que en pilates. Es una práctica que tiene mucho peso estético y el tipo de mujeres que lo buscan son de 25 a 35 años de media». Es gente que «por norma general es muy activa y que no se inicia en el mundo de la actividad física a través del barre, sino que buscan esta práctica como algo diferente, para dar una vuelta a lo que ya hacen o como un complemento».
A pesar de su apariencia, el entrenamiento es «sumamente completo». Las sesiones, de 50 minutos de duración, se estructuran de manera metódica. «Primero se hace un calentamiento en el que se puede usar el apoyo de la barra, y luego ejercicios en barra sin implemento o con implementos como pelota pequeña, cintas y tacos», explica Calleja. Después «se realiza un trabajo específico de cuádriceps y glúteos», apunta y añade que «si bien en el 75% del tiempo se usa la barra como asistencia o resistencia, para otras fases como brazos o core se usa la esterilla. Es un trabajo muy completo y holístico».

Calleja posa en el interior de 'En Movimiento Fitness Estudio'.
Instructor y adaptación
Eso sí, lejos de lo que se pueda pensar, para empezar a practicar barre «no es necesario contar con experiencia previa en ballet ni tener una gran flexibilidad o resistencia» y es que esta es «una actividad abierta a todo el mundo y cualquiera que quiera probar, ya haya hecho o no ejercicio, puede hacerlo sin problema». El motivo es que «las clases se adaptan a las necesidades de las alumnas. No es necesario haber hecho danza o tener una especial flexibilidad».

Una instructora practica barre en 'En Movimiento Fitness Estudio'.
Los beneficios
¿Y qué ocurre si se tiene alguna lesión? La profesional tranquiliza a este respecto y explica que «si alguien tuviese alguna patología de rodilla, como la flexión es constante, ahí podría haber algún problema, pero se puede adaptar la flexión en la propia clase. Se adaptan los rangos de movimientos para ajustar la clase a esas personas, al igual que si hubiera patologías de cadera u hombro». Para notar los resultados, Calleja asegura que «lo óptimo sería practicarlo un par de días a la semana. Es un entrenamiento más que suficiente».

Interior del espacio de Alba Calleja.
Atención al detalle y personalizada
De cualquier modo, el barre ha llegado a Burgos y lo ha hecho para quedarse.