Un incendio 'rebelde' en un taller eléctrico de Burgos desafía durante tres horas a los bomberos
El aviso alertaba de un posible foco en el quinto piso, aunque el origen estaba en el bajo. El humo ascendió por unas cámaras tras la fachada y despistó a los efectivos, que se toparon con un fuego muy desarrollado en el local, provocado por unas baterías de litio

Efectivos del cuerpo de bomberos tratan de acceder al local en el que se originó el incendio en la calle Lealtad.
Un incendio originado en las baterías de litio de maquinaria de un taller de electricidad de la calle Lealtad mantuvo en jaque a los bomberos de Burgos durante más de tres horas. El fuego, localizado en un almacén del establecimiento situado en el número 2, se reactivó varias veces durante las labores de extinción y ventilación. No obstante, la rebeldía de las llamas y lo complejo de su extinción no fueron los únicos aspectos singulares de una intervención que arrancaba con el aviso, a las 12.47 horas, de un posible incendio en el interior de una vivienda, al observarse una humareda que salía de la terraza del quinto piso del citado portal.
El Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento desplazaba una dotación y media al lugar, con un total de diez efectivos, que accedían gracias al camión escala al piso. Sin embargo, para su sorpresa, la vivienda, deshabitada, estaba vacía y no encontraron ningún foco.
Extrañados por la circunstancia, comprobaron que el humo salía también por la terraza de la segunda planta. Localizado el propietario, accedieron al inmueble, esta vez por la puerta, pero tampoco allí había fuego. Tras constatar que la humareda alcanzaba la cubierta, la búsqueda llevó finalmente hasta el local de la planta baja, donde, tras contactar con su dueño y conseguir entrar, encontraron "llamas muy desarrolladas" en una zona de almacén del taller de electricidad.
El humo, "tremendamente tóxico", dificultó la intervención provocada por unas baterías de litio. Además, aunque los bomberos consiguieron apagar las llamas inicialmente, el fuego se reactivó en varias ocasiones cuando, durante las labores de ventilación, el oxígeno volvía a entrar en el espacio afectado.
La actuación se alargó hasta las 16 horas y dejó a los profesionales exhaustos. Fuentes del cuerpo de bomberos explicaban que la aparición del humo en las viviendas y el alero del tejado se debía al entramado de cámaras y falsos techos del inmueble, que facilitó su recorrido hasta las plantas superiores. Esa circulación explicaba que saliera de forma simultánea por distintos puntos del inmueble y despistara inicialmente a los efectivos sobre el origen del fuego.
Los vecinos del bloque permanecieron en sus casas durante la intervención, tras descartarse, eso sí, que las llamas hubieran alcanzado el material aislante de la fachada, lo que habría favorecido la propagación y puesto en serio peligro a los vecinos.

Al acceder al local los bomberos se topaban con un "incendio muy desarrollado" y un humo "extremadamente tóxico".
Incendio en la calle Lealtad

El humo ascendió por la cámara de la fachada y alcanzó los pisos superiores, lo que despistó inicialmente a los bomberos.