El Correo de Burgos

Luis Dueñas está ya en casa con su familia

«Por fin en casa» y «estoy bien», sus primeras palabras refrendan la euforia de su familia tras la liberación

-

-

Burgos

Creado:

Actualizado:

R. G. U. / Burgos

«Cansado pero feliz de estar en casa», así llegó Luis Dueñas al domicilio de sus padres en Burgos cerca de las tres de la tarde de ayer después de una prolongada ausencia de la que los últimos nueve meses los pasó injustamente encarcelado en una prisión de Ruanda.

Cuatro horas antes aterrizaba en Barajas donde fue recibido entre abrazos y besos por sus padres, José Luis y Marisa, y su hermana Ana Berta, junto a un grupo de amigos y compañeros de la empresa en la que trabaja.

El avión en que regresó de Ruanda partió del aeropuerto de Kigali a las cuatro de la tarde hora local y aterrizó en Barajas a las diez y veinte de la mañana hora española. La impaciencia por el reencuentro se adueñó de Marisa, su madre, a la que se le hicieron eternos los 35 minutos que pasaron desde que el aparato tomó tierra hasta que Luis franqueó las puertas de la zona de salida de las llegadas internacionales. «No hacía más que preguntarnos si no habría salido por otra puerta y si estábamos seguros de que estábamos esperando en el lugar correcto», explica Ana Berta su hermana y portavoz de la familia en los momentos malos del encarcelamiento y también en la euforia por el reencuentro hasta que su hermano Luis se encuentre animado para comparecer públicamente. Ayer sólo dejó algunas palabras: «por fin en casa» y «estoy bien», pero su semblante hablaba bien a las claras de su satisfacción y alivio por haber dejado atrás el cautiverio y haberse reencontrado con su familia.

Ayer, llegaba al filo de las tres de la tarde a casa de sus padres, se puso cómodo y se disponía comer con los suyos, como cualquier familia en Navidad, sólo que en este caso el mejor regalo navideño ha sido su regreso.

Regalo de Navidad

Luis ha sido indultado por el gobierno ruandés tras la intermediación del ministro español de Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos. Las gestiones de la diplomacia española han acelerado una resolución incierta y que se demoraba en el tiempo. De hecho, hasta que la familia no recibió la llamada del secretario de Estado de Exteriores, Ángel Lossada, el día de Nochebuena anticipando una pronta liberación, se habían resignado a pasar las Navidades sin Luis a la espera de que el día de Reyes un consejo de ministros en Ruanda se pronunciara sobre su apelación. Esa noche la pasó su hermana luchando por no desatar un excesivo optimismo por la esperanza de su liberación para no sufrir una nueva decepción si no se confirmaba su excarcelación. «No quería echar las campanas al vuelo», recuerda quien se ha convertido en portavoz de la familia desde que la detención de su hermano salió a la luz pública y su causa comenzó a recibir apoyos y hacerse conocida en toda España.

Liberación por sorpresa

De hecho, desde el grupo de Facebook creado en solidaridad de Luis se estaba organizando una acción reivindicativa para su liberación durante la celebración de la carrera San Silvestre Cidiana, una prueba lúdico deportiva en la que Luis participó durante años. La noticia de su liberación sorprendió a los organizadores de ese grupo reuniendo participantes para la San Silvestre que vestirían una camiseta blanca «alusiva a la causa de Luis».

El día de Navidad amaneció con la noticia de su liberación. Fue el propio Luis quien llamó primero a su hermana. Estoy fuera, le dijo. Después habló con sus padres a los que el regreso de su hijo les ha devuelto la vida. A las puertas de la cárcel lo fue a buscar su compañero de trabajo Andrés Manso, que también se encargó de conseguir un billete de avión, que pagó la empresa Espina, con destino a España.

La encargada de negocios de la Embajada Española fue quien lo acompañó hasta que subió al avión que en vuelo regular lo trajo a España sobre las once de la mañana de ayer. Desde su liberación hasta que despegó de Ruanda apenas si pasaron cuatro horas. En el aeropuerto de Barajas le esperaban sus padres, José Luis y Marisa y su hermana, Ana Berta. Además se acercaron al aeropuerto compañeros de la empresa para saludarle.

Revisión médica

Luis está más delgado pero no tanto como la familia se temía.  Según explicó el propio Luis, en las últimas semanas ha pasado más tiempo sentado y eso le ha permitido ganar algo de peso. Se mantenía ocupado realizando planos y otras tareas similares en una oficina en la cárcel de Kigali, La semana próxima, una vez que haya descansado lo suficiente, se someterá a pruebas médicas para comprobar su estado de salud. En ello se empeña su hermana Ana Berta que insiste en que viaje con su padre a Madrid para somerterse a una revisión «porque su alimentación no ha sido buena» y tiene que comprobar cómo está. Entretanto su familia quiere darle tiempo de que se adapte de nuevo a la vida en Burgos, donde será recibido el lunes por el alcalde en una visita privada. Posteriormente convocarán una rueda de prensa en la que agradecerán el apoyo prestado por los burgaleses y sus instituciones durante estos meses a Luis y a su familia.

Intervención diplomática

En su liberación ha tenido mucho peso por un lado la labor de sus abogados que lograron la reducción de la pena de 3 a un año y, por otro, la gestión diplomática del Gobierno español.

El ministro de Justicia de Ruanda, Tharcisse Karugarama, se reunió en España a finales de noviembre con los ministros de Justicia y Exteriores españoles, Francisco Caamaño y Miguel Ángel Moratinos. El mandatario ruandés acudía a España a interesarse por la evolución de un proceso penal abierto en la Audiencia Nacional contra militares ruandeses por genocidio y crímenes de guerra, no obstante, la diplomacia española supo situar el  foco de las negociaciones en la situación del ingeniero burgalés. Todas las gestiones diplomáticas se han llevado con gran discreción hasta el punto de que simpatizantes de la causa de Luis Dueñas promovieron el envío de cartas a La Moncloa reclamando una acción visible del Gobierno español en favor de Luis. Finalmente, las gestiones cristalizaron en un gesto del gobierno ruandés que acordó el indulto antes de la reunión del consejo de ministros prevista para el seis de enero.

Solidaridad y apoyos

Hasta el momento de su liberación, 17.217 personas habían visitado la página web creada en apoyo de la causa de Luis Dueñas, y su grupo en Facebook tiene 383 miembros. Sus padres recibieron el apoyo y adhesión de todas las autoridades burgalesas y ciudadanos anónimos.

tracking