El Correo de Burgos

Garoña parará en mayo para reconfigurar el núcleo y adaptarse al calendario de cierre

La intención de Nuclenor en mantener la central nuclear en “perfectas condiciones” de funcionamiento “hasta el último día”. Se prevén inversiones por valor de 13 millones de euros durante el presente ejercicio

Burgos

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GABRIEL DE LA IGLESIA / MirandaLa decisión del Gobierno de clausurar la central nuclear de Santa María de Garoña en 2013 ha trastocado los planes de operación de Nuclenor, empresa propietaria de la planta. Y es que, apenas unos meses antes del cierre definitivo estaba prevista una parada de recarga que ahora "no tiene sentido".Así, aprovechando la presentación del balance anual de la actividad en la instalación del Valle de Tobalina, el director de la central, José Ramón Torralbo, anunciaba ayer que la central parará el próximo 2 de mayo con el objetivo de "reconfigurar el núcleo". Durante los 11 días de parada previstos se procederá a recargar parte del combustible del reactor, sustituyendo 13 elementos y reorganizando su ubicación "para adaptarse" a la orden ministerial de cierre emitida el pasado mes de julio. Gracias a esta medida, la parada programada para 2011 se podrá retrasar algunos meses y se recargará combustible suficiente para operar hasta el final de la concesión en 2013.Pero esta actividad no será la única que se llevará a cabo este año, ya que Nuclenor mantiene gran parte del programa de inversiones planteado en su día. En total, la empresa prevé invertir en 2010 unos 13 millones de euros para continuar con la política de renovación de equipos puesta en marcha hace años.Eso sí, Torralbo reconocía ayer que el presupuesto planteado antes de conocer la orden de cierre "era mayor" de lo que finalmente se ejecutará. No en vano, "había lagunas inversiones previstas" a medio plazo que finalmente se realizarán de manera "parcial" ya que no se dispondrá de tiempo efectivo para llevarlas a cabo en su totalidad. En este saco se incluye la sustitución de todo el cableado de la central y la instalación de un sistema de extracción de gases en el edificio del reactor."Hasta el último día"Aún así, Torralbo subraya el compromiso por mantener la central "en perfectas condiciones" de funcionamiento "hasta el último día", sea cual sea esta fecha. En este sentido, el director de la planta también señala que en el caso de que haya marcha atrás en la decisión del Gobierno, la empresa cuenta con presupuesto y plazos suficientes para acometer el resto de mejoras previstas. Prueba de ello es que a pesar de la orden de cierre, las inversiones planteadas alcanzan el nivel de las ejecutadas hace tan sólo algunos años.Asimismo, durante este ejercicio, Garoña se someterá a la enésima revisión por parte de un organismo internacional. En este caso serán 22 especialistas de la Asociación Mundial de Operadores de Centrales Nucleares (WANO) los encargados de analizar y revisar el estado de la planta durante el próximo mes de abril.RecursoCon todo, y a pesar de que se cumplirán "estrictamente" las condiciones impuestas por el Gobierno, Nuclenor no se resigna a tirar la toalla y sigue peleando por mantener la actividad en la planta del Valle de Tobalina a largo plazo con el aval "unánime" del Consejo de Seguridad Nuclear. Por eso, el pasado mes de septiembre se presentó un recurso contencioso administrativo ante la Audiencia Nacional contra la orden ministerial de cierre en 2013. A este recurso se le han sumado por el camino otra decena presentados por diferentes colectivos. A este respecto, Torralbo apunta que "estamos a la espera de pasar a la fase pericial", por lo que todavía es pronto para saber si el recurso será efectivo o se quedará en papel mojado.2009, un buen año de operación2009 ha sido un buen año a efectos de operación y fiabilidad en la central nuclear. Prueba de ello es que durante el pasado ejercicio la planta produjo un total de 3.580 millones de kilowatios hora de electricidad, cifra muy significativa teniendo en cuenta que en marzo se llevó a cabo la habitual parada de recarga. Una actuación que se alargó durante 34 días, "algo más de lo que estaba previsto, reconoce Torralbo.Este nivel de producción ha permitido a la instalación mantener un factor de carga del 87´7 por ciento y un factor de operación de 89´6 por ciento. Tal y como apunta el director de la central, con estas cifras Garoña se vuelve a colocar "por encima de la media de producción mundial".Por otra parte, durante los últimos 12 meses se han registrado un total 8 sucesos notificables en la instalación, de los que el Consejo de Seguridad Nuclear ha sido informado puntualmente. Según afirma Torralbo, en todos los casos se ha tratado de "cuestiones técnicas" que no han superado el nivel 0 dentro de la escala INES, es decir, que no han tenido ningún tipo de trascendencia para las personas o el medio ambiente.Asimismo, el director de Garoña incide en que la actividad en la planta durante 2009 permitió el mantenimiento una media de 950 empleos mensuales, un dato significativamente superior al de 2008 y condicionado en gran medida por las contrataciones realizadas para la parada de recarga.Con todos estos datos sobre la mesa, desde Nuclenor se apunta que el impacto económico de la central en el entorno durante el pasado ejercicio alcanzó los 43 millones de euros, 6 más que en 2008 como consecuencia en parte de la subida del IBI.Vuelta a la normalidadLa rueda de prensa ofrecida ayer por Torralbo coincidió en el tiempo con la vuelta a la normalidad de la planta nuclear tras los últimos sucesos notificables acontecidos la semana pasada. Tal y como señalaba el propio director de la central a media mañana,el lento proceso de arranque comenzaba el pasado lunes al filo de las 9.30 horas, momento en el que la instalación se volvía a acoplar a la red eléctrica. Tras realizar todas las pruebas y análisis pertinentes, el reactor alcanzaba su máxima potencia a las 12 horas de ayer.Se cerraba así un capítulo protagonizado en primer término por la detección de una línea de venteo dañada y en segundo término por la paralización del proceso de arranque hace algunos días debido a la aparición de "indicios de una posible fuga de agua en el interior de la contención primaria".Tal y como señalan desde Nuclenor, una vez analizadas y solventadas las causas que dieron origen a esta parada no programada y finalizadas las tareas complementarias de inspección llevadas a cabo en el interior de la contención primaria, los operarios de la central volvieron a comenzar el proceso de arranque paralizado el sábado pasado. Con todo, desde la empresa se subraya que esta situación no ha tenido ningún tipo de consecuencias para las personas o el medio ambiente.

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