El Ayuntamiento prevé externalizar la gestión de la estación de autobuses
Confirman que se mantienen contactos con las empresas que operan en Miranda
G. I. T. / MirandaEl Ayuntamiento externalizará la gestión de la estación de autobuses. Así lo confirmaba esta semana el primer edil, Fernando Campo, quien apuntaba que se están manteniendo «contactos» con los cinco operadores que prestan algún tipo de servicio en la ciudad (Jiménez, Soto y Alonso, Barredo, Herrera y Alsa) para sondear el interés de la propuesta. «La idea es que la estación de autobuses no la explote el Ayuntamiento sino los que saben de autobuses, como hacemos con otros servicios», señala Campo.Así, y a la espera de mantener más contactos durante los próximos meses, el alcalde adelantaba que la empresa que mayor interés ha mostrado hasta la fecha es Alsa, cuyo negocio se expande más allá de los límites nacionales y que ya está llevando a cabo experiencias similares en otros puntos de la geografía española. Eso sí, cabe la posibilidad de que no sea una sola compañía la que gestione la estación mirandesa, sino que se articule algún tipo de consorcio entre las interesadas.De esta forma, la gestión de la infraestructura aún en obras recalará en alguna de estas empresas. Serán ellas las que exploten los diferentes locales comerciales que se levantarán en el inmueble y cuya actividad está aún por definir. «Una cafetería es lo más atractivo», aunque «no hemos cerrado» ningún acuerdo hasta el momento, incide Campo. Este aspecto se definirá cuando la firma concesionaria presente los proyectos «que va a desarrollar». De esta forma, la explotación de los tres espacios comerciales (que podrían unirse y convertirse en uno sólo mucho más grande) permitirá «mantener la estación», siguiendo el ejemplo de otras experiencias similares.Sin taquillasOtra de las características fundamentales que se empiezan a dibujar de cara a la puesta en marcha de la estación de autobuses es una novedosa estructura operativa. Según adelantaba el primer edil, la estación no tendrá ventanillas de venta, sino simplemente paneles informativos sobre el horario de los servicios. Los usuarios deberán comprar el billete en el propio autobús.Se trata, incide, de un sistema «sencillo» que «ahorra muchos gastos» de mantenimiento, ya que no es necesaria la presencia física de trabajadores en las ventanillas para desarrollar la actividad con plenas garantías.Licencia de obrasPor otra parte, el alcalde ha confirmado también que la estación ya cuenta con la pertinente licencia de obra y medio ambiental, un asunto que ha levantado ampollas entre el equipo de gobierno y la oposición municipal. No en vano, esta licencia se ha firmado varios meses después de que Adif comenzara a levantar la nueva infraestructura junto a la estación ferroviaria. De hecho, las obras se encuentran hoy en día en una fase muy avanzada y, aunque aún no hay plazos concretos, se espera su finalización a lo largo de los próximos meses.Será entonces cuando todos los servicios que se prestan actualmente en la ciudad se unifiquen en un solo lugar, pudiendo además atraer nuevas líneas. En este sentido, Campo explica que se están manteniendo conversaciones con Alsa para que las líneas que atraviesan Miranda hagan la parada en la estación, y no en la N-1 como viene siendo habitual.Para ello, el alcalde destaca que la conclusión de las obras del nuevo vial de entronque entre la Nacional y la carretera de Logroño permitirá acortar significativamente el tiempo de entrada y salida al casco urbano, facilitando así la inclusión de la estación mirandesa en el itinerario de algunas líneas. Eso sí, aún «no hay nada cerrado» en este aspecto.Sea como fuere, una cosa está clara: dentro de poco Miranda contará con una infraestructura de la que venía adoleciendo desde hace muchos años y se mejorará sensiblemente la calidad de los servicios de autobuses interurbanos que funcionan en la ciudad.