Las jornadas de Juventud ¡Ponte en su lugar! arrancan en Briviesca
Alrededor de un centenar de pequeños participaron en las actividades y talleres

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GERARDO GONZÁLEZ/ Briviesca
El proyecto de sensibilización ¡Ponte en su lugar! del Instituto para el Deporte y la Juventud de la Diputación comenzó su recorrido por la provincia burgalesa en la capital burebana. En la Plaza Mayor de la ciudad, cerca de un centenar de niños participaron de la mano de los monitores de las diversas actividades que contiene la iniciativa.
El objetivo es que descubran las sensaciones que potencien la reflexión sobre la necesidad de hacer una sociedad más abierta y tolerante donde todos tienen su lugar.
La filosofía del proyecto ahonda en esas barreras con las que se encuentra el colectivo con discapacidad que muchas veces vienen impuestas por la propia sociedad. A través de esta propuesta, se trata de que sea la misma sociedad la que las elimine.
Esto lleva a acercar a los más pequeños a conocer que tener una discapacidad no hace que una persona sea mejor o peor que otra, puede que no sea capaz de realizar una determinada actividad, pero seguro que puede realizar otras con mucha habilidad.
Por ello, mediante diferentes actividades sensoriales y deportivas se muestra a los jóvenes las sensaciones de las personas discapacitadas. Entre ellas, enseñaron las dificultades que un invidente encuentra en sus desplazamientos. Igualmente, utilizando sillas de ruedas y muletas aprendieron a realizar recorridos con giros, cambios de sentido, subir cuestas sintiendo las dificultades del día a día de las personas con discapacidades físicas.
Completando estas actividades, se les mostró como expresarse sin utilizar el lenguaje hablado utilizando solamente el gestual y la mímica.
Una importante parte de esta campaña es que además de las demostraciones físicas se les forma en el trato con las personas discapacitadas.
Para lograr este fin se les da las principales pautas de comportamiento haciendo especial hincapié en que actúen con naturalidad y si ocurre algo embarazoso aplicar la delicadeza, sinceridad y buen humor que nunca fallan.
Las propuestas se ajustan a las distintas discapacidades como por ejemplo en personas con parálisis cerebral o discapacidad física, señalando que cuando se desplaza en silla de ruedas hay que preguntar donde quiere ir y las pautas de seguridad. Además del comportamiento físico, se incide de forma especial en el comportamiento social resaltando que siempre hay que hacer partícipe a la persona discapacitada y la necesidad de ajustarse a su forma de expresión y comunicación.
Esto es importante en el caso de que se trate de personas con deficiencias visuales o auditivas.
Así, en el primero de los casos hay que preguntar antes de ofrecer ayuda ya que no se debe suponer que la necesitan.
En caso de ser requerida la ayuda, la forma correcta de actuar es colocarse delante de la persona ciega, ofrecerla el brazo para que se agarre a él, no situándose nunca detrás de ella o agarrar su bastón. También se explica en la actividad que no es correcto decir sordomudo ya que muchas personas sordas no hablan correctamente porque no aprendieron a hablar pero ellas se comunican entre sí mediante la Lengua de Signos y la lectura labial.
Esta actividad de sensibilización y formación continuará desarrollándose en diferentes localidades burgalesas hasta finalizar en julio.