El PP exige a Zapatero el mismo trato para Garoña que tiene con Almaraz
Lo que ha ocurrido con la nuclear de Cáceres demuestra que el cierre de la central del Valle de Tobalina «fue exclusivamente política, un capricho de los socialistas»
J. C. R. / BurgosEl presidente del PP de Burgos, César Rico, reclamó ayer al Gobierno de España «el mismo trato para Garoña que para la central de Almaraz», que Industria ha prorrogado por diez años y que «Burgos no sea la excepción» ante la «errática política energética del Gobierno». Con esta decisión, asegura, se produce un «agravio comparativo» entre las dos nucleares. Y piden el mismo trato porque ante dos informes «iguales y que garantizaban la seguridad de Garoña y de Almaraz, se decide mantener la segunda y cerrar la burgalesa».Rico reafirmó «la exigencia al Gobierno socialista de que mantenga abierta Garoña hasta 2019», año hasta el que el Consejo de Seguridad Nuclear afirma que puede funcionar la central. «Hoy más que nunca» se ve que la decisión de cerrar en 2013 es una solución «arbitraria, intolerable y personal del presidente del Gobierno, con todos los palmeros del PSOE». Una decisión, la del cierre de la central «que fue exclusivamente política, de capricho de los socialistas».Y es que esta misma semana, Industria concedía una prórroga a la central del Almaraz, en Cáceres, para operar otros diez años más. Para el PP de Burgos, el PSOE «ya no tiene la coartada que esgrimió Zapatero respecto al cumplimiento de su programa electoral», en el que anunciaba el cierre paulatino de las centrales nucleares. «Se cae su programa electoral, pero lo triste es que se cae en Cáceres» (Extremadura está gobernada por el PSOE y Castilla y León por el PP); y «no se cae en Burgos». De ahí que Rico exija «el mismo trato» y «que se revoque» la Orden Ministerial que anunciaba el cierre de Garoña en 2013. Si lo que ha primado en Almaraz son «criterios técnicos del CSN», Rico se pregunta por qué esos mismos criterios «no se aplican» a la central del Valle de Tobalina. Por todo ello, la conclusión a la que llega es que el «cierre se debe a un capricho del presidente, del PSOE, y que no hay criterio más que el político», abundó.CriteriosAclaró que «la vida útil» de las plantas atómicas «no es la que fija Zapatero dependiendo de qué central hablemos», sino que debe de ser «en condiciones de seguridad, desde su inicio hasta el final». En el caso de Garoña, dada su funcionalidad hasta 2019, el PP, que respeta «los 40 años de vida», pide una «excepción» para aquellas centrales que superen esa edad. Y puso como ejemplo las centrales de Estados Unidos, algunas de las cuales han visto ampliado su funcionamiento hasta «los sesenta años». Rico subrayó que en este entramado, «la pieza fundamental», es el informe que en su día emitió el CSN. Lo que queda detrás del cierre son mil parados más en la zona y que la comarca de Merindades y Miranda se vea abocada a una crisis aún mayor. Rico criticó los planes de reindustrialización y el conocido como Plan Garoña. «Alguien debería explicar si se va a mantener el plan alternativo», recordó el dirigente popular.RepercusiónEl PP aboga porque el plan «sea no alternativo a Garoña, sino coordinado con Garoña, con su existencia». Las comarcas requieren que se apueste por su desarrollo, por fijar empresas y población «pero con Garoña», subrayó. Nuclenor informa a los municipios Los alcaldes del entorno de la central nuclear de Santa María de Garoña pertenecientes a la asociación AMAC mantuvieron a lo largo de la mañana de ayer una reunión informativa con la dirección de Nuclenor en las instalaciones de la planta eléctrica.Este encuentro se enmarca dentro de las citas semestrales ordinarias de intercambio de información.En el transcurso de esta reunión los directivos de Nuclenor realizaron un resumen del balance final de los resultados obtenidos por la central correspondiente al ejercicio de 2009, así como de los principales proyectos de la planta en 2010. En este sentido fueron informados de los resultados de la planta en cuanto a operación y producción eléctrica; aspectos ambientales y programas de vigilancia ambiental; recursos humanos; información económica y social; y también sobre otras cuestiones relacionadas con la opinión pública.Por su parte los alcaldes comentaron las noticias más relevantes de la actividad de la asociación AMAC y las iniciativas más significativas del programa de formación del Penbu.Dentro del marco de esta reunión los primeros ediles plantearon a la dirección de Nuclenor diferentes cuestiones relacionadas con el funcionamiento de la planta y con los planes y proyectos de la empresa para los próximos años, después de la orden ministerial del pasado 6 de julio en la que se renovaba el permiso de funcionamiento de la central por cuatro años.La Junta pide al Gobierno que «rectifique» su decisiónLa Junta de Castilla y León reclamó ayer al Gobierno que «rectifique» su decisión de cerrar la central nuclear de Garoña, puesto que ha autorizado que la central de Almaraz siga en funcionamiento diez años más. El cierre de Garoña en 2013 «fue un capricho» del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, basado en cuestiones «ideológicas», no técnicas, ha criticado el portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez.El Gobierno «se agarra» ahora al informe del Consejo de Seguridad Nuclear, a favor de ampliar la vida útil de la central nuclear de Almaraz, de forma «sorprendente», ya que en el caso de Garoña este mismo organismo emitió un informe favorable para que esta central funcionara otros diez años más, ha subrayado el portavoz.José Antonio de Santiago-Juárez, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno de Castilla y León, lamentó que el Gobierno central «siempre» aplica una «discriminación negativa» y «mide con otro rasero» a Castilla y León.Asimismo, denunció que uno de los argumentos del Gobierno a favor de la continuidad de Almaraz es el mantenimiento de cerca de 800 empleos, mientras que con el cierre de Garoña se perderán cerca de mil. El Ministerio de Industria ha autorizado a la central nuclear de Almaraz para que siga funcionando durante diez años más, con la renovación de la licencia que finalizaba este año.Vidal-Quadras: «El cierre es un disparate»El vicepresidente del Parlamento Europeo, Aleix Vidal-Quadras (PP) considera un «disparate» el debate sobre el cierre de Garoña y asegura que el debate sobre la energía nuclear en España se está centrando en apriorismos ideológicos absurdos. «El cierre es un error medioambiental, económico y social, basado en una decisión ideológica, electoralista y bananera», dijo.