Setenta personas participaron en el encuentro de la calzada romana
Las malas condiciones meteorológicas y el barro no causaron mella en los asistentes

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GERARDO GONZÁLEZ / BriviescaLa que empezara como una marcha reivindicativa para proteger la antigua calzada romana, que fue de primera importancia por la que se trasladaban los cargamentos de oro a la capital imperial, se ha consolidado definitivamente. Esto es así porque, a pesar del desapacible tiempo y el barro en muchos de los tramos del recorrido más de setenta caminantes completaron el recorrido.Los organizadores se mostraban «muy satisfechos» por esta respuesta popular señalando que de no haber mediado el mal tiempo, «la cifra hubiera sido muy superior», seguraron. Como es habitual, los grupos de asistentes, en esta ocasión la cifra de colectivos cívicos se ha incrementado hasta cuatro, se fusionaron en los denominados Prados de Carraquinea donde se repusieron fuerzas para el último tramo del camino.Aprovechando la reproducción del modelo bajo el que los romanos construían sus vías de comunicación el especialista Isaac Moreno explicó el diseño que aun hoy no ha sido superado.De hecho actualmente los ingenieros viarios están volviendo a emplear los materiales con los que se construyó la calzada motivo del encuentro lo que muestra el alto grado de eficiencia que los antiguos constructores emplearon en sus labores.Un ejemplo de esta solidez es el tramo donde se ha realizado un corte para que los que recorren la calzada puedan apreciar la técnica original. Pese a los más de dos milenios desde que se construyó esta calzada que une Briviesca y Cerezo de Río Tirón se conserva en estado de uso en un largo trecho.El empeño en salvaguardar esta antigua vía de comunicación, redescubierta por Moreno hace casi una década, responde a la necesidad de que los vestigios históricos se conserven para generaciones futuras en las mejores condiciones posibles.Desde el primer momento contó con el respaldo de los ayuntamientos de Cerezo y Briviesca en este fin además de la entusiasta participación de los miembros de las asociaciones Cerasio y Amigos de Santa Casilda. Precisamente, la constancia de estos colectivos que de forma ininterrumpida, llueva, nieve o haga sol, que de todo ha habido, han recorrido a pie esta calzada durante nueve años. Ahora, ya han sumado a esta puesta en valor a la asociación riojana ‘Ciudad de Libia’, de Herramélluri y a la burebana Nuestra Señora de Allende, de Quintanilla San García. Este tirón popular y la importancia patrimonial de la calzada romana para Briviesca y Cerezo llevó al grupo de acción local Adeco Bureba ha implicarse directamente en la recuperación y puesta en valor de la misma. Cabe destacar que su trazado une ambas localidades con un recorrido de 14 kilómetros cómodo para ser transitado a pie e incluso por cicloturistas.Así en 2004 se formalizó el compromiso del grupo para con este proyecto y unos años después arrancaron los trabajos sobre el terreno para su señalización y mejora en determinados tramos.