Patrimonio
La obra del retablo de Lerma descubre un Cristo de caña y papel
La Fundación del Patrimonio Histórico entregó ayer en la colegiata de San Pedro esta obra y la del tabernáculo del templo de la Villa Ducal

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Lerma
Las restauraciones de los bienes que llevan siglos en las iglesias y otras dependencias públicas o privadas, revelan en ocasiones secretos ocultos de gran valor artístico o patrimonial. Eso es lo que ha ocurrido con la restauración de un Cristo del ático del retablo mayor de la ex colegiata de Lerma. Un crucificado que se creó con caña de maíz y papel, según el modelo mejicano, en lugar de madera. Una circunstancia que le confiere una especial ligereza y escaso peso. Este descubrimiento se realizaba en el proceso de restauración que la Fundación del Patrimonio Histórico ha llevado a cabo en el último medio año y que ayer entregó en Lerma. Los trabajos consistían en la restauración del retablo mayor y el tabernáculo de la colegiata de San Pedro de Lerma.
La colegiata de San Pedro se consagró el 23 de octubre de 1617. El acto se conoce como ‘La Translación del Santísimo’. Fue un día memorable en la historia de la villa ducal, ya que al mismo acudió el rey Felipe III y toda la corte. Los cronistas Pedro Herrera y Francisco Fernández Caro así lo reflejaron en sendos libros que se publicaron.
El retablo que ayer se comenzaba a restaurar no fue el original del día de la consagración del templo, este fue obra de Juan Gómez de Mora, arquitecto real. El retablo era de estilo herreriano, de líneas sobrias. El existente en la iglesia de San Blas es de la misma fábrica. Años más tarde se decidió cambiarlo por el actual. Se construyó entre 1690 y 1700. Es una obra barroca, de estilo churrigueresco, dorada y policromada, cuya traza se atribuye a Manuel Martínez Estrada; el ensamblaje, a Diego Alonso de Suano; las tallas, a Juan de Ávila; y la policromía y los dorados, a Leonardo Martínez Estrada. El tabernáculo y el gran Cristo que preside la obra quizás sean del retablo original.
Con la actual intervención son tres las que se han desarrollado en Lerma en los últinos años; así en el mes de julio de 2010 se hizo entrega del órgano y hace cuatro años actuaron en el Pasadizo del Duque, con una inversión total que supera los 600.000 euros.
En concreto, en la obra entregada ayer se rehabilitó la carpintería, la estructura del conjunto, se ha protegido la madera, la policromía recupera la luminosidad que tuvo y se ha limpiado la oxidación que el paso de los años ha formado.
La restauración del tabernáculo, la pieza más singular del conjunto, fue algo más complicado y ha requerido otro tipo de técnicas, ya que está elaborado en cobre, tiene incrustaciones de piedras como el jaspe o el lapislázuli. La intervención ha consistido en la limpieza de la corrosión, reparar roturas y reponer soldaduras.
El Centro de Iniciativas Turísticas de la Villa Ducal y la Fundación han contabilizado 7.000 visitas guiadas a las obras de restauración de Lerma.
La Fundación, en la actualidad, está interviniendo en 12 actuaciones, en las que se invierten 2,3 millones de euros y otras 20 están en fase de programación.