El Correo de Burgos

El tramo burebano de la calzada romana presenta graves daños

En algunos puntos está prácticamente desaparecida por una suma de factores

-

-

Burgos

Creado:

Actualizado:

GERARDO GONZÁLEZ / Briviesca

La calzada romana, que unía las localidades de Briviesca y Cerezo de Río Tirón, presenta en su tramo burebano varios puntos donde 'desaparece' convirtiéndose en apenas un mal camino agrícola.

Esta situación está provocada por la suma de varios factores como han sido los efectos de la meteorología, en los últimos años, así como su uso por vehículos agrícolas y trabajos en las márgenes de la milenaria calzada.

Dado que tras su señalización y adecuación no se han realizado actuaciones para mantener la calzada en esta óptimo los daños se ha acumulado hasta poner en riesgo su integridad en varios puntos. A fecha de hoy, resulta complicado en varios lugares seguir la pista de la calzada por la desaparición de los postes de señalización y el allanamiento del terreno que la camuflan entre las fincas de labranza. Cabe destacar, que esta calzada en varias partes de su trazado es utilizada habitualmente por los agricultores para acceder a las fincas y, los cada vez más potentes medios mecánicos, la afectan de forma especial.

En la parte positiva, los tramos que han sido integrados dentro de los caminos más utilizados de la calzada se conservan en excelente estado ya que los agricultores realizan de forma periódica trabajos de mantenimiento.

Por el contrario, en los menos transitados el paso de los vehículos, además de algunas acciones de desmonte, han dejado arruinado el camino y colocado en riesgo la calzada.

Un dato especialmente llamativo es el hecho de que en el tramo más alejado del término municipal briviescano la calzada presenta un óptimo estado de conservación pese a que también es utilizado por los vehículos agrícolas.

La diferencia entre ambas situaciones la marca la existencia, en estos últimos, de la gruesa capa de grijo, cantos rodados de pequeños tamaño extraídos del Tirón pro los romanos, que ralentiza el deterioro de la calzada.

Este grijo prácticamente ha desaparecido en los tramos briviescanos a excepción de los que han sido objeto de mejoras en los caminos rurales a cargo de los agricultores.

Los comprobados efectos positivos de la aplicación de esta capa de piedras, tanto en la conservación de la calzada como en el propio tránsito de los tractores, indican que una acción en ese sentido podría salvaguardar los tramos actualmente dañados.

Al tiempo, remarcaría la presencia de la calzada imperial evitando invasiones de la misma por desmontes del terreno aledaño.

El proyecto de puesta en valor de la calzada romana, que une las localidades de Briviesca y Cerezo de Río Tirón, con una correcta señalización fue promovido por el grupo de acción local Adeco Bureba en 2008.

Esto permitió que tanto Briviesca como Cerezo añadieran un importante activo turístico que redundará en beneficio del amplio patrimonio histórico y cultural de ambas localidades.

La importancia de este patrimonio histórico llevó al compromiso del  grupo de acción local Adeco Bureba en la puesta en valor de la más antigua vía de comunicación que se conserva en la comarca, con el objetivo de convertirla en una ruta turística para caminantes y cicloturistas.

El coste final de esta actuación ascendió a 125.944 euros en la que se trabajó sobre la vía durante un año en los 14 kilómetros de la misma e incluyó la construcción de un puente en el río Bañuelos ya que actualmente solo se conservan restos de los sillares del original.

En la señalización se recuperó la antigua medida romana de la milla emplazándose miliarios en todo el recorrido para señalizar las distancias, así como paneles explicativos y estacas de balizamiento para los que la recorren.

tracking