La undécima edición de Ebrovision reúne a 13.000 personas
La asociación Rafael Izquierdo se muestra «satisfecha» de los resultados

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GABRIEL DE LA IGLESIA / Miranda
Tras un intenso fin de semana, la ciudad volvió ayer a la normalidad. Poco a poco, los miles de 'ebrovisivos' que se acercaron entre el jueves y el sábado a disfrutar de la undécima edición del festival con mayor renombre de Miranda fueron recogiendo sus bártulos y volviendo a sus hogares.
Ahora, una vez echado el telón, toca hacer balance. Y éste no podría ser más positivo. No en vano, a falta de realizar un recuento más exacto, la asociación Rafael Izquierdo, organizadora de Ebrovision, calcula que unas 13.000 personas disfrutaron de las diferentes actividades planteadas durante todo el fin de semana. «Ha habido algo más de gente que el año pasado», subraya satisfecho Ramiro Molinero, presidente de la asociación. Prueba de ello, mantiene, es el fantástico ambiente que se vivió en las tres grandes citas del festival de este año.
Ya el jueves, en la Fábrica de Tornillos se congregaban cientos de personas para disfrutar de las actuaciones de The Meeting Ponit, The Wellingtons, Maga y Estereotypo, que abrieron un cartel formado en esta ocasión por 25 de las bandas independientes con mayor presencia en el ámbito nacional e internacional, como The View, Xoel López, Mendetz, Supersubmarina, Javiera Mena, Vetusta Morla o Delorean. «Este año surgió la posibilidad de traer a los grupos que se han traído y la verdad es que todos han funcionado muy bien», destaca Molinero.
También han resultado un éxito de público las actividades planteadas al margen de las actuaciones nocturnas. Ejemplo de ello han sido los conciertos ofrecidos a lomos del Red Bull Bus Tour, un escenario itinerante que el viernes aparcaba en Francisco Cantera y el sábado hacía lo propio en la plaza de España. «No podemos competir con otros festivales con mucho más presupuesto, por lo que nosotros tenemos que intentar activar un poco las actividades de día y ofrecer algo diferente», plantea el presidente del colectivo. De hecho, éste fue el objetivo que se marcó la organización para esta edición y los resultados han sido más que satisfactorios. «Se ha notado mucho en la paella popular. Nunca habíamos tenido a tanta gente en la plaza de España», mantiene.
Pero sin duda, la gran jornada del festival volvió a ser la del sábado. Caída la tarde, miles de personas fueron llegando al Multifuncional de Bayas para disfrutar de los últimos conciertos programados, aunque no fue hasta la salida de Vetusta Morla al escenario cuando el ambiente alcanzó el clímax. En ese momento, el llenazo en el pabellón fue absoluto y la entrega del público total. Ebrovision echaba el telón varias horas después y volvía a demostrar porqué es uno de los festivales mejor valorados de todo el territorio nacional.