UNIR FUERZAS
Los ganaderos de ovino se asocian para salvar el sector en La Bureba
Casi el 100 por cien de la cabaña ovina de la comarca, pertenecientes en su mayoría a explotaciones familiares, está dentro de la nueva cooperativa Ovicarlan

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GERARDO GONZÁLEZ / Briviesca
El antaño importante sector ganadero de la comarca burebana se encuentra en una situación crítica tras años de una continuada desaparición de explotaciones tanto de ovino como de vacuno. Ante el riesgo cierto de que en un plazo corto las escasas explotaciones de ovino que aún resisten se vieran avocadas a la desaparición, la práctica totalidad de los ganaderos burebanos han decidido asociarse. Fruto de esta decisión se ha creado la cooperativa Ovicarlan formada por 35 asociados que representan prácticamente la totalidad de la actual cabaña ovina de La Bureba cifrada en 17.000 cabezas. Cabe destacar que esta cooperativa tiene un ámbito provincial aunque en sus comienzos esté solo integrada por ganaderos de la comarca.
Según fuentes de la misma, el objetivo inmediato de la misma será la comercialización de la lana de las ovejas y a futuro el resto de los productos del ganado. Igualmente, se ocupará de organizar cursos de formación para los ganaderos, así como de la sanidad animal todo ello enfocado a facilitar la viabilidad del sector en la zona.
Actualmente la totalidad de las explotaciones aún en marcha son de carácter familiar y ante la mala situación actual sería muy difícil que sobrevivieran en solitario por lo que decidieron buscar una fórmula de actuación conjunta. A los elevados precios del alimento de las ovejas se añade el cada vez más complejo panorama administrativo en el que ha de desarrollar su labor el ganadero y también las dificultades de una renovación generacional. Las ventajas en todos los sentidos de la asociación pueden lograr que el sector se mantenga en La Bureba e incluso crezca si se solventan los problemas especialmente en cuanto a los precios de los productos derivados y el propio ganado.
De hecho, sólo se ha conseguido cierto alivio en el sector ovino burebano con la puesta en marcha de industrias transformadoras de la leche principalmente para la producción de quesos. La demanda en el mercado de productos ecológicos ha sido otra de las alternativas a las que los ganaderos de ovino se han aferrado para mantener una cifra de negocio que rentabilice los rebaños.
Pese a ello, el incremento de los precios del alimento hace que la rentabilidad sea difícil de conseguir, salvo en las fórmulas más tradicionales aún vigentes del pastoreo por los campos de la comarca. Según los últimos datos disponibles en La Bureba, la cabaña ovina experimentó una bajada de 7.000 en el censo de principios del nuevo siglo, cuando en la práctica totalidad de los pueblos de la comarca existían rebaños de cierta importancia.
Además de las causas burocráticas y de mercado un importante factor que se suma, afirman los ganaderos, al incierto futuro es la dureza de este tipo de trabajo. Así, en muchas ocasiones con la jubilación del titular de la explotación esta desaparece al no contar con relevo generacional lo que vincula casi directamente la falta de población con la baja rentabilidad de la ganadería. Los cuidados que precisa el ganado exige una tarea diaria sin festivos por lo que ante el escaso rendimiento económico las nuevas generaciones buscan otras alternativas laborales. El único alivio de los ganaderos de ovino es la posibilidad de reducir levemente el coste de alimentación, sacando los rebaños a pastar en los campos, también tiene dificultades.
En la actualidad resulta muy difícil el encontrar personal que sepa manejar de la forma correcta a las ovejas además del coste añadido que supone contratar a un pastor.
La importante inversión que se precisa para la puesta en marcha de una explotación ganadera o la modernización de una existente pone grandes dificultades a la continuidad del sector en la comarca algo que con la suma de todos se espera pueda evitarse hasta que las condiciones evolucionen a mejor.