POPULAR FESTIVIDAD
Los pancorbinos 'invaden' la ermita de Cristo de Barrio
Pese a ser día laborable la romería mantiene su tradicional poder de convocatoria y cientos de personas acuden a la cita

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GERARDO GONZÁLEZ / Briviesca
El cielo gris y la temperatura inusualmente baja para la fecha, no arredró a los romeros que acudieron de forma masiva al tradicional encuentro en la campa de la ermita del Cristo de Barrio. Siguiendo la costumbre los romeros, asistieron a la misa al aire libre que se celebró a las puertas de la antigua ermita, concelebrada por sacerdotes vinculados a la parroquia pancorbina. Este año se incluyó una novedad durante el oficio, a cargo de los danzarines del grupo Antecuvia, quienes bailaron las Cantigas de Alfonso X con maestría, finalizando el acto religioso con el canto del himno tradicional.
El alcalde de Pancorbo, Carlos Ortiz, se mostró agradablemente sorprendido por la alta cifra de romeros que acudieron este año al evento, pese a ser jornada laborable. Cabe destacar que esta romería tiene un especial significado para los vecinos de la villa, pese a que no se tienen referencias escritas de sus inicios aunque según la tradición se remonta al siglo IX.
Punto clave en el entorno
Fieles a la costumbre, la romería concluyó con la actuación del grupo de danzas castellanas Antecuvia de Pancorbo que ejecutaron diversos bailes de su repertorio. Especialmente aplaudidas fueron las actuaciones de los más pequeños que forman parte de este prestigioso grupo de bailes castellanos, quienes ejecutaron las danzas con gran soltura.
Tras los actos de la mañana, por la tarde la merienda popular en la misma campa.
La ermita fue trasladada de su anterior ubicación a su actual emplazamiento, a causa de las obras del ferrocarril, respetándose incluso las antiguas piedras con las que fue construida. El edificio, pese a haber sido objeto con el paso del tiempo de numerosas restauraciones que casi han borrado su primigenio estilo románico, sí muestra el pasado de Pancorbo como punto clave de comunicación con la Meseta castellana.
De hecho, entre sus sillares se aprecian los restos de una antigua construcción romana, trazas mozárabes y la vieira que recuerda su pasado como punto de atención a los primitivos peregrinos jacobeos. Según las crónicas, antiguamente esta ermita contaba con una nave específica para la atención de los peregrinos y enfermos, de la que no se conserva actualmente ningún vestigio.
Pese al cambio de ubicación e incluso de formato, no se ha reducido el nivel de participación de la inamovible fecha del 11 de julio sea cual fuere el día de la semana al que corresponda.
A escasos metros de la N-1
Esto es así a pesar incluso, como señalan los vecinos, de que su actual emplazamiento perjudica la celebración, al hallarse a escasos metros de la carretera N-I. El escaso espacio para el estacionamiento crea dificultades pese a lo cual la asistencia a los actos sigue siendo muy elevada todos los años, lo que da veracidad a los antiguos relatos sobre esta romería pancorbina. Según las crónicas esta fiesta llegó a festejarse durante una semana completa en la época de mayor esplendor comercial y poblacional de Pancorbo cuando la actual ermita ejercía de iglesia parroquial del desaparecido pueblo de Barrio.
Este pasado como templo parroquial explica la existencia a muy poca distancia, de la ermita de la Virgen de la Esperanza del Camino, excavada en buena parte sobre la pared rocosa del desfiladero en la que destaca su singular campanario roquero.
Otro dato que indica el estrecho vínculo de la ermita con los pancorbinos lo muestra el hecho de que el coste de la última restauración realizada en eel templo fue sufragado en parte, con los donativos de los vecinos y romeros, e incluso con el trabajo directo en las obras.