El Correo de Burgos

Suceso

Un incendio forestal arrasa un pajar en Galbarros

Con varios frentes y una complicada orografía llegó a la entrada del pueblo, junto a la báscula de la villa, y cercó una nave

-

-

Burgos

Creado:

Actualizado:

GERARDO GONZÁLEZ / Galbarros

Los vecinos de la pequeña localidad burebana de Galbarros vieron como el fuego llegó a las primeras construcciones del pueblo avivado por el viento suroeste que soplaba con fuertes ráfagas. Según los datos recogidos en el lugar del incendio, este se declaró a las 14.00 horas por causas aún sin determinar, avanzando con rapidez en dos frentes principales.

El más peligroso para la población rodeó una nave agrícola situada en la entrada sur de la localidad y llegó hasta la báscula de la entrada del pueblo.

Un cambio de viento hizo que las llamas alcanzaran a una huerta situada en ese punto, así como a un pajar que quedó completamente destruido por el fuego.

La acción de los bomberos de Briviesca y medios de la Junta lograron detener en ese punto el avance de las llamas hacia el casco urbano. Así, mientras se sofocaba el fuego en la construcción, una cuadrilla atacaba el frente que había saltado la carretera y el helicóptero remataba los rescoldos próximos a la nave.

Una vez controlado el punto de mayor riesgo, los efectivos atacaron el frente abierto en una zona de pequeños valles de rastrojo con paja sin recoger y laderas de pasto.

Este avanzaba con rapidez a una zona de repoblación forestal en la parte alta del municipio, logrando controlarlo antes de que afectara a la masa forestal.

Simultáneamente los bomberos de Briviesca con el apoyo de vecinos y medios de la Junta luchaba en el tercer frente del incendio en el páramo para que no llegara a la zona de monte cercana.

Este frente pese a ser el más espectacular representaba el menor riesgo para el arbolado aunque generaba una enorme columna de humo por su larga extensión.

Afortunadamente, un camino de acceso al parque eólico de Cerro Blanco actuó como cortafuegos evitando la unión de los dos frentes y permitiendo moverse a los medios terrestres para acceder a las distintas zonas afectadas.

De la magnitud y complicación de este incendio da idea el amplio despliegue de medios que fue necesario actuando los dos helicópteros con base en la provincia, dos brigadas aerotransportadas, dos cuadrillas terrestres, dos autobombas, dos técnicos, dos agentes medioambientales, un bulldozer, los bomberos de Briviesca, una patrulla de la Guardia Civil y numerosos vecinos.

Pese a todos estos medios el fuego no fue declarado como controlado hasta las 17, 32 horas sin que al cierre de esta edición se hayan terminado las tareas de extinción y perimetración siendo el único, de los seis declarados en la provincia, sin consideración de extinguido. Por su amplitud, a la espera de la cifra oficial sobre la superficie quemada, este será uno de los de mayor tamaño de los declarados en la comarca burebana hasta la fecha.

También la orografía y ubicación de Galbarros, incrustado en un pequeño valle, le han añadido un mayor riesgo tanto por la proximidad de las llamas a la localidad como por el denso humo que se concentró en el lugar.

Cabe recordar que desde los organismos competentes de la Junta de Castilla y León se alertó del alto riesgo de incendios en estos días por la ola de calor algo que ha quedado demostrado en la zona con los dos últimos incendios.

A las altas temperaturas se añaden unas intensidades de viento, de hasta  de 25 kilómetros por hora, por lo que el conjunto de estas condiciones meteorológicas favorecen el inicio y rápida propagación de los incendios forestales que, con estas circunstancias atmosféricas, pueden originar fenómenos convectivos y vientos racheados que dificultan el control de los mismos.

tracking