Fiestas veraniegas para presumir de personalidad
En los programas festivos, junto a los actos tradicionales, aparecen los singulares por los que se distinguen de otros pueblos

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GERARDO GONZÁLEZ / Briviesca
El marco de las fiestas patronales o de celebración del fin de la cosecha es uno de los momentos escogidos por los ayuntamientos para mostrar las señas de identidad particulares de cada villa. Así, en cada localidad hay algún elemento que rompe la homogeneidad de las verbenas y actos religiosos presentes en la totalidad de las fiestas rurales en mayor o menor medida.
Uno de los momentos en los que esta característica se pone de manifiesto es en la lectura del pregón ,donde el repaso a la historia y los votos por un próspero futuro es la tendencia común con las particularidades de cada villa.
En el capítulo de reconocimientos, los colectivos de mayores y jóvenes son los destinatarios de actos de muy distinta índole e incluso se fusionan ambos colectivos con actos conjuntos.
Así en muchas se procede a la elección de Reinas, Reyes y Damas entre los más jóvenes de la localidad o se organizan actos culturales donde mayores y pequeños acompañados del resto de la población comparten el ambiente festivo.
Esto es en la generalidad ya que, como no podía ser de otra forma, cada villa le da su toque particular a los eventos inclinándose a lo que es más respaldado por el conjunto de los vecinos.
Monasterio
Monasterio de Rodilla mantiene su tradición de dar una especial relevancia a los más pequeños como símbolo de futuro proclamando ante todos los vecinos los Reyes Infantiles junto a la Reina de Fiestas.
Este año los representantes de los pequeños fueron María Ibeas y Secun Arenas así como Silvia Araco de la juventud de Monasterio. Ejerció de pregonera Mari Cruz Nuñez, profesora jubilada, cuya profesión la vincula de forma evidente a ambos colectivos depositarios del futuro.