CITA ESTE DOMINGO
La Feria de la Biodiversidad cumple 10 años con público y expositores fieles
Organizada de nuevo por la UCCL, será este domingo en el Espolón y tendrá 30 puestos

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M. M. / Burgos
La Feria de la Biodiversidad cumple ya una década de vida, siendo su próxima cita este domingo 23 en el Paseo Marceliano Santamaría - paralelo al Espolón-, a partir de las 12 del mediodía. «Década en la que no ha faltado mucho público -que en cada edición se acerca sin falta a ver los puestos-, ni tampoco productores de diversos puntos de la región, e interesados en dar a conocer todo aquello que producen en sus pueblos, fidelidad que anima a seguir».
Con estas palabras hacía Félix Arribas -presidente de la Unión de Campesinos de Burgos (UCCL) -, un balance de los diez años en que de mano de la entidad agrícola y ganadera se ha celebrado este evento en la capital, donde el público burgalés ha podido conocer la enorme diversidad de productos agroalimentarios. Muchos de ellos procedentes de todos los rincones de la provincia y de otras de la región, pero también de comunidades limítrofes -como País Vasco, Cantabria o La Rioja-, que en esta edición también estarán presentes.
Arribas recuerda cómo en aquellas primeras ediciones, el número de productores participantes era de unos 18, «mientras que en esta nueva edición que tendrá lugar este domingo son ya más de 30 los que han asegurado su presencia», explicaba. Arribas destacó que con esta feria se busca dar a conocer qué se hace en el mundo rural y a la vez, mostrar al público las nuevas formas de trabajar con productos de siempre.
Creación de principio a fin
«Es el caso de la agricultura ecológica, algunos de cuyos productos tendrán representación aquí, así como muchos otros que a pesar de haber estado siempre ahí, quizás han tardado en llegar al gran público», comenta Arribas. E incluso en abrirse hueco, ya que como añade, España es un gran productor de productos ecológicos. «Y sin embargo somos a la vez uno de los menos consumidores, por lo que gran parte de lo producido se exporta», asegura.
Desconocimiento muy patente, por ejemplo, en el caso del paté de pato, la miel o la carne de potro burgalés, productos que desde hace unos años no faltan a la cita, dando a conocer el trabajo que sus productores llevan a cabo en sus fincas y granjas de principio a fin.
«Y ése es otro de los alicientes de esta feria, que el productor o criador puede informar al público de todos y cada uno de los pasos dados desde que se inicia el proceso hasta que el producto final llega al consumidor, donde no hay tampoco intermediarios», destacó.
Éste recalca el creciente interés que estos productos, y el mundo rural en general, suscita entre la población, y que está llevando incluso a que se acerquen a éste de forma profesional. Por ello, echa de menos un compromiso serio de las administraciones a la hora de apoyar este sector. «De hecho se dan contrasentidos como aquél que se crea al dar ayudas a los jóvenes que ven en la agricultura y la ganadería un futuro, y sin embargo reducen o retiran todas aquellas destinadas la modernización o a la formación de éstos».
Fenómeno que ven actualmente con la nueva PAC, a la que confiesan temer, «ya que las administraciones nos han mostrado que en cuanto flaquea la economía desaparecen las ayudas a nuestro sector, sin revisarse de verdad de dónde se quita y qué consecuencias acarrean estas medidas», reprochó.