BIEN NATURAL
La producción de biomasa tiene en La Bureba un gran potencial
Ocupa puestos destacados a nivel regional pero quedan áreas sin aprovechar

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G. G. / Briviesca
El estudio realizado sobre el potencial de producción de energía a partir de la biomasa, realizado por el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León coloca a la comarca de La Bureba en una excelente posición. De hecho, actualmente se encuentra en el primer puesto de aprovechamiento de residuo agrario de la provincia burgalesa y el segundo en residuos urbanos y procedentes de la industria agroalimentaria.
Su presencia en 3 de las 6 áreas potenciales de aprovechamiento de la biomasa hace que destaque en el conjunto de la provincia por su diversidad, la cual podría incrementarse en un futuro próximo. Esto es asía ya que existe un llamativo hueco en las áreas de obtención de biomasa en la comarca ya que no se incluye el aprovechamiento forestal pese a la enorme masa con que cuenta el territorio.
Incluso se podría llegar a cinco de las seis áreas si los cultivos energéticos ganaran presencia en La Bureba con lo que sería la más versátil en la provincia de alcanzarse cifras significativas.
Esta última área ya fue objeto de una campaña de información al colectivo de agricultores hace un tiempo pero la alta productividad de las tierras burebanas la hacen poco atractiva por el menor beneficio de estos cultivos respecto a laos tradicionales.
No obstante, donde sí existe una oportunidad de generación de empleo y riqueza es en el caso del aprovechamiento de los residuos forestales, actualmente en una cifra simbólica. Cabe recordar que este aprovechamiento encaminado a la producción de biomasa para usos principalmente domésticos, ya ha sido considerado en otro estudio centrado en la comarca y dado a conocer hace pocas fechas.
Buenos resultados de la paja
Los buenos resultados obtenidos en el uso como materia prima para la producción de energía eléctrica de la paja en la comarca avalan la viabilidad de incorporar el de los montes al catálogo, algo bien visto por los propios burebanos. De hecho, en zonas de amplia masa forestal se considera este aprovechamiento como una fórmula perfecta, tanto para la creación de puestos de trabajo como de garantía para la propia seguridad de los montes.
Cabe recordar que, pese a los trabajos de silvicultura que se realizan de forma habitual en los montes, estos acumulan millones de toneladas de restos vegetales en el suelo, lo que les convierte en muy peligrosos de cara al riesgi de incendios forestales. A ello se añade el factor de que pudiera salir adelante el proyecto de recuperación de la extracción de resina, junto con el incremento de terrenos para producción de frutos la generación de residuos forestales aumentaría simultáneamente.
El principal obstáculo para que este uso se ponga en marcha -al igual que sucediera en su momento con la paja-, es la necesidad de una inversión inicial que cree las plantas de transformación de la materia prima en producto apto para el mercado. No obstante, al tratarse de un proceso de transformación relativamente sencillo, que no precisa de instalaciones de gran envergadura, su factibilidad es mayor especialmente en pequeños núcleos enclavados a muy poca distancia de los montes.
Esto reduciría de forma considerable los diversos costes de producción al eliminarse al menos, el relativo al del de transporte, lo que le haría además competitivo respecto al producido en plantas de mayor tamaño radicadas fuera el ámbito estrictamente rural.