El Correo de Burgos

Estépar sacará este verano a la luz sus secretos de posguerra

Las familias de los asesinados van a buscar sus restos, entre los que podrían estar los de Antonio José

-

-

Burgos

Creado:

Actualizado:

M. M. / Burgos

El compositor burgalés Antonio José y su hermano, así como familiares de los escritores Francisco Ayala y Fernando Sánchez Dragó, son algunos de los restos que la Coordinadora por la Recuperación de la Memoria Histórica de Burgos (CRMH) prevé que podrían hallarse en las excavaciones que iniciarán el próximo 21 de julio en el monte de Estépar. «Pero después de décadas de abandono y de utilizar el monte para todo, dudo que hallemos muchos restos, a pesar de tener constancia de que más de 350 personas asesinadas durante la guerra civil española fueron enterradas allí», explicó ayer su presidenta, Lourdes Sastre.

Aseguró que la intención de la veintena de voluntarios que participan en esta iniciativa -arqueólogos, antropólogos forenses, sociólogos, docentes o historiadores, entre otros muchos expertos-, es trabajar en dos puntos concretos del paraje durante poco más de una semana.Son más de 40 las peticiones de familiares con que cuentan en la actualidad.

«Uno de los lugares es la zona de monte existente junto a la carretera a León, y el segundo el entorno de la carretera que lleva hacia la localidad de Villagutiérrez», detallaron. Dos de los puntos donde el muestreo realizado hace dos años mediante georadar «marcó que podría haber restos», destacó Montero. «Supondrá trabajar en un terreno de apenas 30 metros cuadrados, de los cerca de 500 que se exploraron».

Los dos responsables se mostraron deseosos de iniciar estas actuaciones que podrían sacar a la luz los restos de algunos personajes conocidos, entre los que destacan el músico burgalés Antonio José Martínez y su hermano, o el padre del escritor Sánchez Dragó. «Aunque no queremos aún ponernos en contacto con nadie, ya que desde que se inicia el proyecto hasta que finalmente se identifican los restos, suele pasar más de un año», afirmó el arqueólogo burgalés.

Ambos explicaron que los trabajos se restringirán a estos espacios, porque muchos de los datos que les dan las familias sobre sus desaparecidos «indican claramente que sus cuerpos acabaron allí, pero no saben en qué punto concreto, y el monte de Estépar es inmenso».

Un secreto a voces

A ello se suma el daño sufrido por el entorno a lo largo de estas décadas, «en las que se ha usado como vertedero, muladar de animales muertos, lugar de extracción de arena o almacén de material de la obra del tren de alta velocidad», comentaron. «Y todo con total permiso de las diferentes administraciones», reprocharon, «a pesar de ser un secreto a voces, que Estépar podría ser la mayor fosa de asesinados tras la guerra», detalló Sastre. «Pero a pesar de nuestros intentos, y tras la retirada de ayudas que sí daban hace unos años, no han querido hacer nada».

Explicaron que la provincia burgalesa fue una de las que más sufrió este tipo de represalias entre su población, «donde según los historiadores se habla de más de 3.000 personas, de todo origen y condición social, asesinadas por el bando nacional», cifran. «Fallecidos que tenían generalmente en común, haber sido sacados de la cárcel de Burgos o detenidos ilegalemente - muchos de ellos de fuera a los que la guerra les pilló aquí-, para darles el paseíllo y traerles para ser asesinados», comentaron. «Que no fusilados, como dicen algunos, ya que no hubo ningún juicio de por medio», aclaró Montero.

Añade que desde su creación en 2004, los voluntarios de la CRMH han exhumado unas 50 fosas y se han recuperado casi 900 cuerpos, tras haber trabajado en otras muchas zonas a lo largo de estos años.

«Estépar es un paraje más de los muchos donde se enterró a estas personas», afirmó Montero. Como el monte de La Pedraja, el de Villamayor de los Montes o de La Andaya cerca de Lerma, «donde se han exhumado ya la mayoría de las fosas, de las que se extrajeron 46 cuerpos en Villamayor, 85 en La Andaya y 135 en la Pedraja, donde quedan más fosas por localizar».  

El lugar elegido ayer para dar la rueda de prensa en la que se anunció la intención de iniciar esta nueva búsqueda de restos por parte de la CRMH, fueron las instalaciones del colectivo Espacio Tangente. El motivo, el deseo de sus artistas de colaborar con sus obras y trabajos en este proyecto de recuperación histórica.

Y lo harán con una exposición en la que participan 38 creadores con 40 obras -de diversos géneros y formatos que incluyen esculturas, vídeos, pinturas e instalaciones entre otras muchas expresiones-, de este colectivo burgalés y de la Plataforma de Artistas Antifascistas, coorganizadores de la propuesta. La inauguración de la muestra será este viernes a las 20 horas. Se abrirá con la performance de Cuco Suárez, y permanecerá hasta el 31 de julio.

La aportación de estos creadores irá sin embargo, más allá, «ya que todos ellos van a hacer reproducciones de estas obras para venderlas y recaudar fondos destinados a cubrir los gastos generados por las excavaciones», explicó el coordinador de la muestra y miembro del colectivo de Espacio Tangente, Álvaro Alonso de Armiño.

El artista añadió que «nosotros queremos aportar nuestra ayuda y hacer lo que, entendemos, deberían hacer las administraciones, que es ayudar a que estos trabajos se realicen y a que estas heridas se cierren de una vez».

tracking