Aprender e integrar
La Fundación Conde Armentález de Melgar enseña a ser independientes a personas con discapacidad intelectual
La primera casa de una de las calles más concurridas de la localidad burgalesa de Melgar de Fernamental no es una vivienda cualquiera. Es el hogar de 25 personas con discapacidad intelectual y enfermedades mentales que busca la autonomía de sus moradores. En ella habitan vecinos de núcleos rurales palentinos, burgaleses, vallisoletanos y salmantinos que, gracias a la oportunidad que les ofrece la Fundación Conde Armentález, han aprendido que existe una vida diferente a la soledad a la que estaban acostumbrados en sus pueblos.La Fundación Conde Armentález lleva más de 25 años luchando por lograr la autonomía de las personas con discapacidad y con enfermedad mental. Hace un cuarto de siglo, y con la ayuda del Ayuntamiento de la localidad, puso en marcha un proyecto pionero en la Comunidad al reconstruir una antigua casona del pueblo para convertirla en una residencia adaptada a personas con necesidades especiales. «Vimos como existía una gran demanda de personas con problemas que a la muerte de sus padres octogenarios quedaban solos en sus casas. A muchos les derivó hasta la casa la Gerencia de Servicios Sociales y otros han ido viniendo porque así lo han decidido sus familias. Aquí están mejor. Se les da una segunda oportunidad porque no les faltan actividades ni quehaceres, no como en sus pueblos donde la mayoría estaba acostumbrado a no relacionarse ni a salir de casa», explica Asunción Ortega, gerente de la Fundación Conde Armentález.-Más información en la edición impresa-