El gobierno israelí vendrá en febrero al acto de ‘bautizo’ de Mota de Judíos
La localidad cambiará entonces su nombre tal y como decidieron sus habitantes El embajador de Israel en España conoció ayer el pueblo

El alcalde de la localidad, Lorenzo Rodríguez, escucha al embajador israelí durante su intervención-R. O.
La localidad burgalesa de Castrillo de Matajudíos cambiará oficialmente su nombre a Castrillo Mota de Judíos en febrero de 2015, una vez hayan concluido los trámites administrativos iniciados después de que los vecinos decidieran votar la modificación del topónimo. Así, el cambio de nombre del pueblo coincidirá con un gran acto en el que participarán representantes del Gobierno de Israel, según afirmó a Ical el embajador de Israel, Alon Bar.Los vecinos de la mediática villa burgalesa se concentraron ayer en la plaza del pueblo a la espera de uno de sus visitantes más ilustres, el máximo representante de la Embajada de Israel en España. Éste llegó al aún Castrillo Matajudíos para participar en un acto «que pone de manifiesto los lazos que unen al pueblo con Israel», invitado con motivo de las fiestas patronales de la localidad.El embajador se mostró satisfecho de acudir al pueblo -tras conocer la intención del mismo de proceder al cambio de nombre-, para conocer a sus vecinos y el espacio conocido como ‘La Mota’ en el que vivió la comunidad judía asentada en la comarca. «Estamos satisfechos por poder profundizar las relaciones e investigaciones», aseveró, para avanzar que su embajada colaborará para ahondar en la vida de la comunidad judía que habitó hace siglos en Castrillo.Meses después de conocer la intención del equipo municipal de someter a votación el cambio de nombre, Bar recordó «la felicidad» que suscitó en el Gobierno de Israel la decisión al valorar «el esfuerzo de un pueblo que ha combatido los perjuicios y estereotipos en pleno siglo XXI, y sin ninguna presión externa».Por los periódicos«Yo me enteré porque lo vi en los periódicos de España y de Israel», indicó en declaraciones a los medios el israelí, quien aseguró que el cambio de topónimo fue el detonante de una serie de encuentros entre el alcalde de Castrillo de Matajudíos, Lorenzo Rodríguez, y los representantes de su embajada.Las relaciones entre la localidad burgalesa y el pueblo israelí se materializarán, además, en una investigación detallada para conocer cómo vivieron los israelitas en tierras castellanas durante el Medievo.Así lo apuntó Bar, quien dijo que «el hecho de que haya un deseo de estudiar esa parte de la historia» hará que un grupo de académicos israelíes lleven a cabo una línea de estudio más específica. En cuanto al cambio de nombre, el alcalde de la localidad afirmó que se llevará a cabo un hermanamiento con un pueblo de Israel. «Estamos preparando un acto muy especial para poder contar con gente del Gobierno de Israel. Será un acto muy importante», aseveró Rodríguez.En la misma línea, Bar declaró que «no se trata sólo de un cambio de nombre sino de la apertura de una relación a largo plazo entre dos pueblos hermanos que llevarán a cabo actividades conjuntas».Asimismo, el embajador recordó que ayer mismo uno de los periódicos más leídos de Israel publicó una noticia «detallada» con el cambio de nombre. Hecho que pone de manifiesto que Castrillo de Matajudíos ha vuelto a dar la vuelta al mundo al narrar su historia, y su deseo de cerrar heridas con la comunidad sefardí. Asimismo, se hizo una visita a la Mota, además de a otros rincones del pueblo.MÁS EN EDICIÓN IMPRESA