La pasión por los coches salta de la sierra burgalesa a la fama
El inconfundible sonido de un motor americano, una estética al más puro estilo ‘rock & roll’ y un pedazo de la América de los años 50, en pleno corazón serrano burgalés

José Vicente Díez posa con uno de los muchos vehículos clásicos que tiene en su taller-R. F.
El pueblo de Quintanar de la Sierra vivió ayer su especial alfombra roja con la primicia del estreno de la serie que hará de este pueblo, un lugar conocido en todo el mundo. Se trata de ‘House of Cars’, la primera serie nacional dedicada al motor producida por Discovery Max, y que tiene como principal protagonista a José Vicente Díez, uno de los restauradores de coches clásicos más importantes del país.Un salón municipal abarrotado dio buena muestra del interés de los quintanaros hacia este evento único e inigualable. Díez manifestó su nerviosismo ante un estreno tan esperado por toda la comarca de Pinares. «Tengo muchas ganas de estrenar, y sobre todo de hacerlo junto con los amigos, con la familia y con todo el pueblo de Quintanar de la Sierra», manifestó minutos antes de la premier, confesando sentirse orgulloso de la proyección que se dará al municipio serrano.En Alemania, Italia,...«La gente de Quintanar y de la comarca de Pinares va a estar en primer plano no sólo en España», destacó. Explicó que antes de final de año la serie va a estar en Inglaterra, en Francia, en Alemania, en Italia, en los Países Bajos, y muy pronto en America. «Y eso es una publicidad que jamás hubiera pensado una comarca como ésta», señaló.De su taller ‘M&M Clásicos’ en Quintanar de la Sierra brotarán emotivas historias, mezcladas con espectaculares restauraciones de coches, que se podrán ir descubriendo en los cuatro capítulos que se emitirán a partir del domingo 23 de noviembre, a las 22 horas. En el primero de ellos, un Chevrolet Corvette será el coche protagonista y sus clientes, una pareja suiza que vive en España, la historia que acompañará esta primera restauración.«La serie va a gustar mucho porque no sólo habla de coches, sino también de personas y afición, de algo que no está inventado, que es natural y que forma parte de nuestra vida y nuestro trabajo diario».De sus manos han salido creaciones dignas de los mejores museos. En su taller se pueden descubrir modelos únicos como un Hodson Hornet, un Lincon Continental Cabriolet, un Rolls Royce Silver Cloud o un Cadillac Deville, entre muchos otros auténticos tesoros de las cuatro ruedas.Díez confiesa que lo más duro del rodaje es compaginar los tiempos de trabajo con los de grabación. «Normalmente, las grabaciones siempre se hacen de una forma estresante, tienes que ir muy rápido, y restaurar lleva mucho tiempo», afirmó el restaurador. «La tensión de que te estén grabando, a la vez que trabajas, es un poco complicado».MÁS EN EDICIÓN IMPRESA