BUREBA
La Vía de Bayona, principal entrada de los turistas extranjeros
Tras su puesta en valor hace siete años, la ruta gana interés entre los peregrinos

Los grupos de peregrinos franceses son habituales en la ruta burebana-G. G.
Captar turismo extranjero es uno de los retos de la comarca burebana, que ha visto cómo la recuperación de la antigua ruta jacobea es una de sus apuestas más positivas.Cabe recordar que a excepción de los núcleos de mayor entidad, la primitiva senda de peregrinaje pasa por pueblos alejados de las principales vías de comunicación lo que les hace poco visibles a los visitantes.Gracias al crecimiento sostenido de peregrinos -especialmente procedentes de Francia-, esta ruta ha permitido dar a conocer el amplio patrimonio existente en localidades como Zuñeda, Cameno, Prádanos de Bureba o Quintanavides. Incluso en las de mayor entidad, como son ya Pancorbo, Briviesca y Monasterio de Rodilla, elementos vinculados al Camino de Santiago primigenio donde se han puesto en valor elementos que el tiempo había diluido de la memoria.Según los últimos datos disponibles a los peregrinos galos -en el primer puesto y a mucha distancia del resto-, se han sumado japoneses, estonios, daneses, británicos, australianos, neozelandeses, belgas, lituanos, alemanes, portugueses y puertorriqueños, sumando en total, doce nacionalidades distintas.La recuperación de esta ruta internacional comenzó con la etapa que 70 miembros de la Asociación del Camino de Santiago de Burgos recorrió entre Pancorbo-Briviesca en noviembre de 2006. En esas fechas prácticamente nada quedaba del pasado de esta ruta de peregrinación que, aprovechando las antiguas calzadas romanas, guió a miles de personas camino de Santiago de Compostela.Pese a su simplicidad, este acto puso en marcha una larga serie de iniciativas y trabajos que se han prolongado durante años aunando voluntades en su desarrollo. Una fecha clave en este proceso de recuperación y puesta en valor de la vía de Bayona fue 2009, cuando un entusiasta grupo formado por miembros de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Miranda y otros peregrinos, recorrieron la segunda etapa de la ruta jacobea en La Bureba.Partiendo de la capital burebana marcharon hacia la villa de Prádanos, y recorriendo también las localidades de Castil de Peones, Revillagodos, Quintanavides y Santa Olalla hasta allegar a la ermita de Nuestra Señora de las Nieves en Monasterio, completando de esta forma, el trazado burebano.La tenacidad es una de las señas distintivas de los que acometen la ruta jacobea, con lo que partiendo prácticamente de la nada el colectivo mirandés se marcó el claro objetivo de sacar del olvido la Vía de Bayona. Fue precisa una larga y detallada investigación en la búsqueda del antiguo Camino jacobeo burebano desde su arranque en tierras galas hasta su término en Galicia, a lo que siguió la imprescindible señalización. Este proceso comenzó con simples flechas amarillas pintadas a lo largo del camino en los puntos principales, lo que ayudó a los primeros peregrinos recorrerla tras siglos de olvido.La creación de la asociación de Amigos del Camino de Santiago Briviesca-Bureba fue un elemento clave para su consecución, además de la decidida apuesta de varios Consistorios.MÁS EN EDICIÓN IMPRESA