BUREBA
La iluminación pública eficiente alcanza al 80% del casco histórico
Hasta el momento la reducción en la factura de energía eléctrica ha sido del 53%

Los trabajos son más sencillos en el casco histórico al haber un modelo único de farola-G. G.
Contar con un alumbrado público eficiente es el objetivo de un ambicioso proyecto del Consistorio briviescano iniciado hace unos años, tanto para reducir el gasto como para rebajar la contaminación lumínica de la capital burebana.Así el alcalde de la ciudad, José María Ortiz, se mostraba muy satisfecho por los trabajos que antes de terminar este año se están desarrollando en tres calles del casco histórico con este fin.Ortiz explicó que «a día de hoy, el 80% de las calles de centro cuentan con un alumbrado público eficiente». Esto ha permitido, según el alcalde, «reducir la factura de electricidad en un 53% hasta el momento». Hizo especial hincapié en que «el coste de la inversión en los cambios se amortiza en un periodo de dos años y medio aproximadamente», afirmó.Dado el elevado precio que supone actuar en el alumbrado público en la ciudad, el primer edil agradeció especialmente «el apoyo de Sodebur (Sociedad para el Desarrollo de Burgos) que ha aportado la mitad del coste total de la actuación, 10.000 euros, asumiendo el Ayuntamiento la otra mitad hasta completar los 20.000 necesarios».Explicó que esta actuación da continuidad a las anteriores, recogidas en los dictámenes del estudio realizado para este fin hace unos años donde se cuantificó tanto los consumos como el nivel luminoso. En el informe técnico, la actuación en la totalidad de la red supondrá una inversión de cerca de 500.000 euros, lo que reducirá el gasto energético en casi el 60%.Según los datos municipales, actualmente existen cerca de 2.000 farolas en el término de muy diferentes modelos y antigüedad, lo que da como resultado dispares rendimientos y consumos.La intervención, en primer lugar, en el casco histórico responde a que éste cuenta con un único modelo de diseño artístico que substituyó a las antiguas farolas hace varios años tras una fuerte inversión municipal. Siguiendo esa línea en entornos donde la urbanización lo permitió, se instalaron farolas con doble plafón, que ya reducían la contaminación lumínica al centrar la luz en calzada y aceras.Este tipo de sustitución también se aplicó en las obras de reforma llevadas a cabo en zonas públicas de la ciudad, así como en el cinturón urbano del casco histórico.MÁS EN EDICIÓN IMPRESA