TEMPORAL
La provincia permanece en alerta por la bajada de las temperaturas y las nevadas
Miranda sigue pendiente tras un fin de semana anegado por las aguas del Ebro y ante las nieves que se esperan hoy, también temidas por otros puntos del Norte

Imagen de la zona de la Bureba, donde la nieve y el agua también hicieron acto de presencia dificultando también el tráfico-G. G.
La provincia sigue en alerta, tal y como continúan advirtiendo las autoridades a bombo y platillo tras las previsiones climatológicas previstas para hoy. De hecho, el día de ayer concluía con seis vías cortadas en el conjunto de la provincia burgalesa como eran, en concreto, la BU-572 en Río de Lunada, la BU-571 en Río de la Sía, la BU-570 en Río Trueba, la BU-704 en Villalomez, la CL-633 en Masa y la BU-504 en Zangandez. Así como los puertos de Lunada, en la BU-572 a la altura de Río de Lunada; La Sía, en la BU-571 en Río de la Sía y Estacas de Trueba, en la BU-570 en Río Trueba. Percances al que se sumaron en Burgos, los 258 estudiantes que no pudieron acudir a las aulas de catorce colegios, de los más de 1.681 de toda la región.Puntos de la provincia que según las frías previsiones para estos días, en los que la nieve volverá a hacer acto de presencia, seguirán casi con total seguridad siendo las protagonistas de las advertencias de Tráfico.Quienes sí continuarán teniendo en mente el pasado fin de semana serán los mirandeses, ya que si bien el Ebro ha vuelto a su cauce normal -con una altura de 2,73 metros y un caudal de 270 metros cúbicos por segundo-, la previsión de la Confederación Hidrográfica del Ebro es que, en las próximas horas se pueda llegar a los 600 metros cúbicos por segundo, según confirmó el propio alcalde Fernando Campo a este periódico.En cuanto al temporal de nieve, que comenzó a llegar a Miranda a media tarde del lunes, la previsión es que puedan seguir produciéndose nevadas durante todo el día de hoy. Por ello, se han establecido los protocolos habituales en estos casos, para habilitar vías y lugares prioritarios de despeje de nieve.Así, según Campo, la previsión señala que «la nevada importante pueda llegar esta noche, y que durante 3 días bajen las temperaturas. «Aunque es algo ya planificado desde hace días, por lo que la actuación será la que establece el protocolo: limpiar la nieve para que las líneas de comunicación funcionen, los colegios tengan el acceso libre y otros accesos también».En el caso de la Bureba, el prolongado temporal volvió a complicar la circulación por las dos principales carreteras que cruzan la comarca burebana tras el recrudecimiento de las nevadas a media tarde. Pasadas las 18,30 horas se prohibió la circulación a camiones y articulados durante poco más de una hora en la AP-1 desde Rubena a Miranda por la intensidad de la nevada. En la N-I los problemas se centraron en el tramo entre Briviesca y Ameyugo declarándose el nivel verde en la zona del Desfiladero pancorbino. Dentro de la red secundaria se mantuvieron los niveles de alerta en las carreteras BU-504 por nieve y balsas de agua así como la que une Frías con Quintana Martín-Galíndez, BU-520, por un desprendimiento. También hubo dificultades en la carretera BU-710 entre Briviesca y Belorado que, tras recuperar la normalidad el lunes, ayer volvió a acumular nieve lo que obliga a extremar las precauciones a los conductores.En el lado opuesto, sin embargo, quienes sí pudieron respirar algo más tranquilos, tras un fin de semana también ‘relajado’. Aranda vive así, una semana de tensa calma, que solo interrumpió ayer una espectacular granizada, que en apenas cinco minutos cubrió de nieve las calles de la ciudad, ante la sorpresa de los pocos viandantes que en ese momento se atrevían a pasear.Desde Medina de Pomar, su alcalde José Antonio López Marañón, reconocía también encontrarse en una situación de tensa calma. Si bien ayer la lluvia y la nieve dieron tregua a la zona, «seguimos con un ojo pendiente del cielo y los ríos, pues el verdadero temor es la nieve anunciada para estos días, pues tras ella llega el deshielo y con ella la crecida de los ríos, a los que vigilamos de cerca».