Temporal / Nieve en las comarcas del Ebro y La Ribera
Miranda cambia el peligro del agua del Ebro por el blanco de la nieve
La nieve durante estos días impide valorar los daños de las inundaciones del pasado sábado

La calle Vitoria de Miranda de Ebro se cerró ayer al tráfico por placas de hielo en la vía.-E.M.
En Miranda, la nieve de las últimas horas sigue dificultando la valoración de daños por las inundaciones del pasado fin de semana, así como las labores de limpieza que, si bien habían alcanzado ya el 90%, han quedado paralizadas para acometer trabajos prioritarios de retirada de nieve en las calzadas y calles de la ciudad. No obstante, un grupo de agentes y mediadores de seguros mantuvieron ayer una reunión con el delegado regional del Consorcio de Compensación de Seguros, José Ángel Renero, y el subdelegado del Gobierno, José María Arribas, para trasladar el número de solicitudes de indemnización por las inundaciones en la zona.Sin embargo, la nieve y, sobre todo, el hielo provocado por las bajas temperaturas, se convirtieron ayer en los protagonistas de un temporal que afecta también al tránsito de peatones y vehículos en el casco urbano. Así, el Ayuntamiento mantiene activado el protocolo de intervenciones establecido por nevadas, que pasa por garantizar que las vías y lugares prioritarios queden despejados. En este sentido, las zonas sobre las que se presta especial importancia desde la noche del martes son el vial que une el hospital con el barrio de El Lago, así como colegios, centros de salud, grandes superficies comerciales y edificios públicos como Ayuntamiento o Hacienda.También se procura garantizar el acceso al polígono industrial de Bayas, así como la limpieza de puentes y aceras de las zonas más transitadas.Por ello, «un operativo de casi 78 personas continúa trabajando tanto en limpieza de calles como en otra medidas de seguridad», informó el alcalde, Fernando Campo, duplicando turnos para atender todas las demandas ciudadanas, «que vuelven a canalizarse a través del 092, como sucedió con la riada».Además, desde primera hora de la mañana se cerró al tráfico el subterráneo de acceso a la ciudad por calle Vitoria, ya que la existencia de placas de hielo ponían en peligro la conducción. Razón por la que se recondujo a los vehículos por calles Burgos y Bilbao, mientras desde Alcaldía se recomendaba que, para evitar incidentes, «no se usara el coche salvo en caso de ser imprescindible». En ese sentido, Campo apeló «a la responsabilidad ciudadana y la comprensión si algunos servicios -como el de autobús urbano- acumulaban retrasos debidos a la necesaria circulación lenta a causa de la nieve», indicó.Asimismo, el regidor solicitó la colaboración ciudadana para «limpiar los tramos de portales o establecimientos públicos» de cara a agilizar la apertura de caminos libres de nieve en toda la ciudad. «Como se hacía antes, que era una buena forma de solidaridad», concluyó.acceso a GaroñaPor su parte, un grupo de trabajadores de la central nuclear de Santa María de Garoña, correspondientes al turno de 7,30 a 14,30 horas, no pudieron volver a sus casas al finalizar su jornada debido a que la caída de un cable -«parece ser que de la compañía telefónica»- que impedía el paso del autobús que lleva y trae a la plantilla desde Miranda hasta el Valle de Tobalina en que se ubica la central.
Motivo «por el que decidieron quedarse a comer en la planta, para una vez resuelto el problema alrededor de una hora después, volver a sus hogares», según informaron a este periódico fuentes del comité de empresa y de la propia Nuclenor. Asimismo, los empleados que accedieron hasta Garoña en vehículo particular «pudieron regresar sin problema al finalizar su jornada».día difícil en la riberaCon temperaturas que rondaron entre los -3 y los 4 grados, la comarca de la Ribera vivió ayer una jornada complicada, especialmente en los municipios del norte, donde muchos perdieron la conexión telefónica debido a las inclemencias meteorológicas.
Las carreteras BU-910 y BU-920, así como el cerro en Huerta de Rey, permanecieron durante la madrugada del martes al miércoles cerradas por nieve, ya que «han estado muy mal», explicaba el alcalde de Caleruega, José Ignacio Delgado.
Más fácil lo tuvieron los vecinos de municipios como Aranda o La Horra. «Por ahora no ha nevado, y a excepción de un poco de hielo en la carretera, no ha habido más problemas», aseguraba en la tarde de ayer una vecina de ésta última localidad.
En la capital ribereña, los grandes protagonistas fueron, en verdad, el frío y el viento, pues si bien cayeron algunos copos de nieve, no llegó a cuajar.queja de CiudadanosPreocupados por el temporal y por la falta de infraestructuras adecuadas, el portavoz de Ciudadanos, José Ignacio Delgado, advirtió delcolapso del servicio de quitanieves. «Aunque son profesionales y trabajan sin descanso, falta equipación, faltan máquinas y falta personal», aseguraba.En su opinión, es preciso y urgente establecer un plan comarcal para atender este tipo de servicios y dotar a los municipios de cuchillas quitanieves. «Sólo tienen algunos pueblos», señaló.