Las viviendas de Valle de Tobalina siguen abiertas
En enero, 23 familias acudieron al día de puertas abiertas, pero los interesados aún pueden visitarlas
El Ayuntamiento de Valle de Tobalina tiene previsto tener todas o parte de las ocho viviendas sociales municipales vendidas o alquiladas a familias interesadas en quedarse en Quintana Martín Galíndez. Para ello, se encuentra ya elaborando el pliego que marcará las características de ambas opciones, mientras siguen enseñando las viviendas a las personas interesadas que consultan en el Consistorio.Y es que aunque a finales de enero el Consistorio realizó una jornada de puertas abiertas -a la que acudieron más de una veintena de familias-, «muchas otras personas nos llamaron para comentarnos que no pudieron acercarse por el mal tiempo pero estaban interesadas, por lo que seguimos enseñándolas a gente que nos pregunta», explicaba el alcalde de la localidad, Rafael González.El edil tobalinés añade que la intención municipal es poder tener adjudicadas algunas de las ocho viviendas -ya sea por la fórmula de la venta, la de alquiler o la de alquiler con derecho a venta-, en torno a esta primavera. «Por ello, ya estamos ultimando el pliego para intentar tenerlo este mes, que marcará las condiciones de las diferentes fórmulas, así como las características específicas de las viviendas», comenta. Recuerda que si bien todas ellas están realizadas con materiales de primera calidad, «varían en su tamaño al contar con 1, 2, 3 y 4 habitaciones», detalla.Por ello, y a la espera de las pautas concretas qu los técnicos incluirán en el pliego definitivo, los precios podrían oscilar entre los 55.000 y los 120.000 euros. Precios más reducidos que los existentes en el mercado al haberse construido en suelo municipal.Molesto con la oposiciónGonzález añade también, que parte de la iniciativa era ofertar los bajos de forma independiente a artesanos que quisieran hacer de ellos su taller de trabajo al haber en la parte trasera una plaza común. «De ahí que todas ellas tengan bajo, que puede ser adquirido con la vivienda o de forma independiente».Por otro lado, el alcalde se mostró molesto tras las críticas vertidas por la oposición, tanto desde el PSOE como desde la agrupación Vivir en Tobalina, cuyos concejales criticaron mediante un comunicado -hecho público días después de la jornada de puertas el 23 de enero-, no tener noticia de la propuesta municipal. «Algo que me parece completamente absurdo, hablar de que no saben nada cuando el proyecto está concluyéndose ahora, tras llevar tres años en marcha», reprocha González a la oposición.Críticas que también llegaron desde el PSOE, a través del candidato a la Alcaldía, Jesús Ángel López de Mendoza, quien también reprochó al Consistorio el gasto municipal en la construcción de dichas viviendas, «cuando junto a éstas hay 13 vacías pertenecientes a una entidad bancaria».El responsable municipal defiende que la intención del Consistorio que preside fue siempre dar un uso social a estas viviendas, «además de animar a poblar un poco la localidad, ya que la despoblación es -a mi parecer-, uno de los más graves peligros que tenemos el mundo rural».Por ello, recalca que a pesar de que la Junta, con el inicio de la crisis, retiró su apoyo económico a este proyecto cuando ya estaba iniciado, desde el Consistorio tobalinés decidieron seguir adelante, haciéndose cargo el Ayuntamiento al contar en ese momento con un importante remanente en las arcas.Hecho que le permitió costear los cerca de 780.000 euros que ha costado la construcción. Y que supone la segunda parte de un proyecto cuya primera fase se tradujo ya hace años en la construcción de otro grupo de viviendas, todas ellas hoy ya habitadas.«Creímos entonces y seguimos creyéndolo, que es una buena iniciativa por considerarla útil para todos -tanto para atraer población como para recuperar parte del coste a través del posible alquiler o venta de algunas de las ocho viviendas», detalla.