El Correo de Burgos

La Vaca Merina de Hortigüela resucita el clásico arte del cortejo

Esta ancestral tradición que permite a los jóvenes ‘perseguir’ a las mozas

La Vaca Merina se prepara para atacar a quien pille por delante.-ECB

La Vaca Merina se prepara para atacar a quien pille por delante.-ECB

Burgos

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Los ‘juegos de pillos’ juveniles que antaño servían para cortejar a las mozas del pueblo parecen abocados a la extinción ante el imparable avance de las nuevas tecnologías. Por fortuna, el carnaval de Hortigüela es la excusa perfecta para recuperar esta costumbre social gracias a la Vaca Merina o Vaca Rabona, ancestral celebración que se resiste a caer en el pozo del olvido y formar -a lo sumo- parte de la historia antigua del folclore festivo burgalés.

El ritual de esta histórica práctica carnavalesca es de similar factura a la Tarasca de Hacinas. La diferencia radica, fundamentalmente, en que la criatura moruga -construida también a partir de un armazón cubierto con telas y sus correspondientes astas- no posee aspecto mitológico, sino vacuno al 100%.

En principio, el objetivo es exactamente el mismo que el dictado por la celebración hacinense: los mozos se introducen en la Vaca Merina para ‘asustar’ y perseguir a los vecinos que huyen despavoridos para evitar una ‘cornada’. Pero hete aquí una pequeña variable que justifica el contenido del primer párrafo. La intención que subyace de este singular evento es que sirve de excusa perfecta para que «los jóvenes vayan a por las mozas», según explica el alcalde de la localidad, Juan Martín.

La fiesta, que comenzó ayer, se prolongará hasta mañana. De momento, la Vaca Merina permanece en la plaza a la espera de que alguien se introduzca en ella. Y quién sabe, puede que surjan nuevas parejas en el pueblo gracias a esta peculiar iniciativa que permite al pretendiente acceder -de manera desenfadada e inocente- al corazón de la pretendida.

Lo que sí tiene claro el regidor de Hortigüela es la importancia de que «no se pierda» esta curiosa y original costumbre que, a pesar del paso del tiempo, «se está estabilizando».

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