El Correo de Burgos

BUREBA

El Oroncillo corta la N-232 y anega zonas bajas en Pancorbo

El lento deshielo ha evitado desbordamientos pero la saturación de la tierra inquieta

Publicado por
GERARDO GONZÁLEZ / Briviesca
Burgos

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La ingente cantidad de nieve caída en el pasado temporal en La Bureba ya auguraba una notable crecida de ríos y arroyos, de ahí al establecimiento de la alerta amarilla en la zona. Y las previsiones se cumplieron, pues la noche del sábado el río Oroncillo se salió de su cauce en el municipio pancorbino, alcanzando su volumen más alto a primeras horas de la mañana e inundando algunas zonas urbanas de la villa.Durante la noche, la N-232 tuvo que ser cerrada al tráfico temporalmente hasta que las conducciones de pluviales lograsen bajar la balsa de agua formada, Por ello, la Dirección General de Tráfico (DGT) etiquetó el kilómetro 473 como de circulación irregular parte de la mañana de ayer.En el casco urbano, el agua se salió de forma más apreciable a la altura del puente de acceso a la zona industrial, formando una gran balsa que impedía el acceso y afectando a un parque infantil allí situado.El alto volumen del Oroncillo también causó perjuicios en la zona del recuperado lavadero, cubriéndola en su totalidad y rozando los bordes de su cauce en la zona limítrofe a la estación ferroviaria y cuartel de la Guardia Civil.Según los testimonios de los vecinos, el momento de mayor visibilidad de la crecida se produjo cuando las tapas de los registros de pluviales de la zona próxima al colegio saltaron por la presión del retorno del agua del río pero sin alcanzar las instalaciones.También las torrenteras formadas en las laderas de los Obarenes fueron muy visibles incluso en la entrada a la villa, donde el barro, retirado por los vecinos con palas, llegó hasta la calle Mayor.El espectáculo de un río tan crecido atrajo a numerosos vecinos que afirmaron que hacía muchos años que no bajaba tan alto. Además, señalaron que -afortunadamente- el cauce urbano estaba muy limpio, lo que facilitaba el rápido paso del agua bajo los puentes.El nivel del agua fue controlado de forma periódica por patrullas de la Guardia Civil en los puntos de mayor riesgo con el objetivo de normalizar la situación a lo largo de la mañana.En el interior de la comarca, el punto de mayor incidencia se centraba en los aledaños del arroyo Matapan -entre Busto y La Vid de Bureba-, donde el nivel del agua rozaba su máximo a la altura del puente que comunica ambas localidades.Los conocidos efectos del deshielo en este punto provocaron que los vecinos se acercaran al mismo para comprobar la evolución del arroyo, cuyos desbordamientos inundaban amplias zonas de antiguas fincas.De hecho, grandes balsas de agua en sus proximidades inquietaron sobremanera a los vecinos, quienes afirmaron que «la tierra no absorbe más agua y si se sale lo cubrirá todo». Igualmente, se felicitaban de que las bajas temperaturas experimentadas en los últimos días hubieran congelado grandes extensiones de la abundante nieve caída, lo que ha ralentizado el deshielo y el incremento del caudal del arroyo.Su mayor temor es que la lluvia aparezca en los próximos días y acelere el proceso de deshielo, dada la gran cantidad de nieve acumulada en la zona y la saturación de la tierra tras disolverse la nieve que la cubría.En zonas más elevadas de la comarca, como la situada entre La Vid de Bureba y Briviesca, la permeabilidad del terreno y menor cantidad de nieve acumulada ha evitado además la aparición de balsas de agua e incluso de bancos de nieve, muy presentes aún en la zona próxima a los Montes Obarenes.

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