Castrillo busca financiación en Israel para sus proyectos
Su alcalde, Lorenzo Rodríguez, confía en que la denominación oficial y definitiva de Castrillo Mota de Judíos se produzca «entre marzo y abril»
Paso a paso. O mejor dicho, «baldosa a baldosa». Expectante y sin pausa, Lorenzo Rodríguez espera que entre marzo y abril su pueblo pase a denominarse -definitiva e indudablemente- Castrillo Mota de Judíos. Pero la burocracia es lo que tiene. Así pues, toca esperar, y no de brazos cruzados precisamente. Porque las excavaciones en el asentamiento de los primeros pobladores judíos de la zona y la futura apertura de un centro sefardí en la localidad requieren mucho trabajo, contactos e implicación permanente.También dinero, claro está. Por ello, el regidor de Castrillo Matajudíos -por poco tiempo- busca financiación para que los proyectos previstos por su equipo de Gobierno local -en connivencia con sus vecinos, autoridades y la comunidad judía en general- vean la luz lo antes posible.De aquí a mayo, asegura Rodríguez, la Corporación municipal mantendrá -como ha venido haciendo hasta la fecha- importantes reuniones con altas instancias israelíes de diversos ámbitos para impulsar y cerrar acuerdos de colaboración económica. En este sentido, la agenda no está cerrada y muchas citas están aún en el aire, pero el regidor confía en que «por lo menos el 80% de estos encuentros salgan adelante».Castrillo también cuenta con apoyos en casa. El cupo de ayuda regional proviene de la Junta de Castilla y León a la hora de financiar las excavaciones. Rodríguez agradece sobremanera la aportación. No solo por el dinero en sí, que se antoja necesario, sino porque gracias al «interés» del Gobierno regional «mucha gente quiere recuperar las juderías de la Comunidad».Con Diputación hay buena sintonía, pero falta concretar. De hecho, el alcalde explica que la semana pasada se reunión con la Comisión de Cultura de la Institución Provincial para «valorar algún convenio». Seguramente lo haya, sobre todo si tenemos en cuenta que Rodríguez entregó la mejor carta de presentación posible: el apoyo sobre papel del Gobierno israelí, el Centro Sefarad y relevantes autoridades de la comunidad judía.Hermanamiento y catasEl encuentro que el embajador de Israel en España, Alon Bar, mantendrá con empresarios y autoridades burgalesas no solo servirá para comprobar el estado de las excavaciones. Y es que tras la visita a la capital, Bar se trasladará a Castrillo para recibir, a manos del primer edil, una carta para solicitar el hermanamiento con un pueblo israelí. ¿Cuál? Según lo previsto, el embajador lo hará público en ese momento, aunque en el Consistorio ya lo saben. No obstante, por cuestiones de protocolo y por respeto a la propia naturaleza del acto, Rodríguez se resiste a desvelar el misterio a este periódico. Lo que sí indica, a modo de pista, es que se trata de una localidad «de 8.000 habitantes».En cuanto a las labores de excavación para recuperar el pasado judío del municipio, las siete catas realizadas hasta la fecha en la primera fase han permitido descubrir muros de antiguas viviendas y jarrones que podrían datar de los siglos XII y XIII.La segunda fase «empezará seguramente en marzo», apunta Rodríguez. Por desgracia, la apertura oficial al público tendrá que esperar, pues el proceso es arduo y los investigadores tienen mucho trabajo por delante. Eso sí, «los arqueólogos están muy ilusionados» con los hallazgos, concluye el regidor.