Mozuelos cobra vida a través de las artes escénicas
Las Jornadas de Teatro en Mozuelos de Sedano, organizadas por Ábrego y Jocecyl, promueven la convivencia para la transformación del medio rural

El grupo desprende energía durante una de las dinámicas desarrolladas durante un intenso fin de semana.-D.L.
Lo suyo no es ponerle puertas al campo, sino telones para dinamizar entornos rurales y generar experiencias liberalizadoras a través de las artes escénicas. Puede que suene a concepto romántico, pero la Asociación Ábrego y Jocecyl Burgos han demostrado que las fuerzas primarias de la naturaleza resultan de gran utilidad para dar rienda suelta a nuestros sentimientos, inquietudes y conocimientos.¿Cómo? Gracias a las Jornadas de Teatro de Teatro celebradas en Mozuelos de Sedano este fin de semana. ¿Por qué? Sencilla pregunta con infinitas respuestas, pero la más acertada es, sin lugar a dudas, ¿por qué no?Con el arte de la interpretación como eje vertebrador, los 14 participantes de este singular evento han disfrutado como niños con zapatos nuevos de tres días inolvidables. Las palabras «divertido» e «impresionante», así como el juvenil y entusiasta «buen rollo», forman parte de la buena cuenta que dan de lo vivido organizadores, profesores y participantes.Vayamos por partes. Tanto Carlos (Ábrego) como Carla (Jocecyl) son incapaces de ocultar su satisfacción. Motivos hay de sobra, pero de sus palabras se desprende el orgullo de haber participado en la gestación de una pequeña comunidad cuyos lazos van más allá de su afinidad de gustos y pasión por el teatro.Para Carlos, actor vocacional y ‘cabecilla’ de diversas iniciativas orientadas a impulsar acciones beneficiosas para el medio rural, la «colaboración de todo el mundo, tanto para cocinar como para limpiar» y las «constantes sonrisas» a su alrededor constituyen la mejor recompensa posible a un intenso fin de semana con meses de trabajo previo.Coincide con su compañero Carla, culpable en gran parte de la elección del enclave, puesto que lleva años colaborando en labores de recuperación del entorno a través de Jocecyl.Docencia consciente
Lejos de las tendencias habituales, las jornadas de Mozuelos han profundizado en dos vertientes escénicas que confieren mayor importancia a la conciencia que a la técnica. Por un lado, el taller sobre Teatro del Oprimido impartido por Efraín Rodríguez (Cross Border Project) y basado en la contestataria corriente del director brasileño Augusto Boal, supone -tal y como sugiere el docente- un punto de encuentro y debate para que los alumnos aprendan a «resolver conflictos desde la acción».En el otro vértice, pero sustentando el mismo eje, el actor Juanje de los Ríos posee la capacidad de fusionar dos conceptos que a priori poco o nada tienen que ver entre sí: Dinamización rural y Teatro.En opinión de De los Ríos, el «impresionante» entorno que brinda Mozuelos se ha convertido en el mejor escenario posible para desarrollar «dinámicas aplicables en la vida, el trabajo y las relaciones sociales».Repiten seguro
El cansancio y las ojeras perdieron, al menos en esta ocasión, la batalla frente a la motivación de unos aplicados alumnos que ya piensan en una segunda edición. Repetirán seguro, sobre todo Christopher, un joven estadounidense residente en Burgos que se ha sentido como en casa, puesto que «me he criado y vivido toda mi vida en el campo».También volverá David, fascinado tras una primera toma de contacto con el teatro que le ha permitido «conectar con la naturaleza» y aprender, entre otras cosas, que «en los pueblos es más fácil ser feliz que en las ciudades», porque ante «la precariedad, el paro o el exilio» del mundo urbano prefiere descubrir «formas distintas de hacer las cosas».