Encabo pide mejor regulación de la labor de las pedanías
2.154 de 2.224 que son en la región, han presentado ya sus cuentas Engloban al 99,1% de la población regional Sólo restan 70, de las que 42 son burgalesas
César Rico (dch.) y Jesús Encabo (izq.) ayer en la Diputación Provincial.-R. O.
El presidente del Consejo de Cuentas de Castilla y León, Jesús Encabo, propuso ayer la creación de normativas «que regulen de forma más adecuada la realidad de las Entidades Locales Menores (ELM), sobre todo atendiendo a las muchas labores que realizan». Asimismo, no dudó en calificar a éstas como órganos cumplidores, «incluso mejor en muchos casos que municipios de mayor tamaño», al ser unas 70 las que no han rendido cuentas por diferentes motivos, «de ellas 42 burgalesas».Encabo hizo estas apreciaciones a raíz del ‘Informe sobre la gestión económico-financiera y presupuestaria de las ELM de la región’ elaborado por el organismo que preside. Y lo hizo momentos antes de la reunión que la entidad regional celebró en la Diputación de Burgos para aprobar dicho informe, ya en la web del organismo contable desde hoy.Asimismo, Encabo defendió que las ELM cumplen con nota alta, «pues hoy tienen sus cuentas presentadas 2.154 de las 2.224 de Castilla y León, siendo 54 las que lo hicieron con posterioridad al 31 de diciembre». Añadió que, en su conjunto, las 2.154 ‘cumplidoras’ suponen el 96,9% de todas las ELM de Castilla y León, «que reúnen al 99,1% de la población de la comunidad, región en la que se da la peculiaridad de que 77,3% de las ELM cuentan con menos de cien habitantes».El informe es el fruto del trabajo realizado el pasado año desde la entidad, a tenor de la Ley de Sostenibilidad de 2013 que obligaba a detallar cuentas antes del 31 de diciembre de 2014 a las miles de pedanías del país, de las que las regionales suponen el 60% del total. «De ellas, la provincia burgalesa congrega al 29,2%, sólo detrás de León donde se concentra el 55,4%».más ingresos que gastosEl documento detalla también, cómo al hablar de los gastos e ingresos de las ELM, la comparativa arroja datos positivos. Mientras el total registrado en el apartado de derechos reconocidos en las pedanías con sus cuentas cerradas «ascendió a 57,8 millones de euros, el de obligaciones rondaba los 49,9», cifró Encabo.«Balance positivo que les permite costear gran variedad de servicios, muchos esenciales para sus pobladores», remarcó. Entre los que destacó alumbrado público, recogida de basuras, pavimentación de calles, cuidado de cementerios o mantenimiento de instalaciones educativas y deportivas, entre muchos otros.Ingresos provenientes en gran parte de los casos -«tanto al hablar de la región como en el caso concreto burgalés» detalló Encabo-, del arrendamiento de cotos y fincas, así como por las tasas cobradas por agua potable. Servicio de abastecimiento que se convierte en el primer gasto para más de la mitad de las pedanías de la región, junto a las fiestas patronales y la conservación de caminos, «como arrojan los datos del muestreo entre 116 ELM de la región, 30 de ellas burgalesas», argumentó Encabo.Al hablar de los motivos que han podido tener las pedanías que no han regularizado sus cuentas, el presidente de la Diputación Provincial, César Rico, aseguró que «ellas mismas podrán explicarse ante la Junta antes dl inicio del expediente regional». Proceso en el que también tendrán voz las Diputaciones, pues el paso siguiente será la elaboración, por la Junta, del decreto de disolución de algunas de ellas, y la transformación en barrios dependientes de ayuntamientos mayores, en el caso de otras».Rico avanzó así las vías que se abren ahora «según la ley» para las ELM que no han dado sus cifras. Recordó cómo a pesar de que la norma estatal marcó en su primer borrador la desaparición automática de las incumplidoras, «se logró que se ampliara el plazo», mientras desde la Diputación se reforzó el asesoramiento a las pedanías mediante consulta directa o internet. «Pero también la puesta a disposición de alcaldes y secretarios de herramientas electrónicas que agilizaran los trámites».Iniciativas de las diputaciones cuya valía corroboró Encabo, y que se sumaron al envío a los pueblos de 4.000 cartas y de e-mails para recordar esa obligatoriedad, además de la realización de charlas informativas, todo ello desde el Consejo.