RIBERA
Las esculturas de Carlos Albert ocuparán las calles de Aranda
Quince obras, exclusivas para esta cita, se expondrán durante dos meses

Celia Bombín y Rodrigo Juarranz presentaron ayer el proyecto-B. C.
El artista Carlos Albert se encuentra ya elaborando las esculturas que formarán parte de la exposición al aire libre que se podrá disfrutar por las calles de la capital ribereña entre los meses de mayo y junio. Obras de nueva creación cuya temática será Aranda de Duero y que se instalarán en el casco histórico de la ciudad. La muestra estará compuesta por tres figuras de gran formato y doce de tamaño medio que, valoradas en 140.000 euros, dejarán después un recuerdo duradero, ya que el autor madrileño donará una al Ayuntamiento de Aranda.La concejala de Cultura, Celia Bombín, daba ayer a conocer este proyecto impulsado desde la galería de Rodrigo Juarranz. Una iniciativa cuya financiación llega de la unión público-privada. Así, el Ayuntamiento aportará unos 17.000 euros y la galería alrededor de 12.000, además de la organización de una muestra paralela para mostrar los dibujos iniciales que han servido para elaborar las obras, y una charla con el autor.El objetivo, señala Bombín, pasa por «ofrecer un aliciente al turismo añadido a nuestra oferta cultural». De esta manera se quiere contar con algo que palíe el hecho de que las dos «joyas patrimoniales», las iglesias de Santa María y San Juan, estén cerradas al público tras su uso como sedes de las Edades del Hombre. Precisamente, la atracción que han supuesto las esculturas instaladas entre estas dos iglesias, supone uno de los motivos para apoyar esta iniciativa. Y es que si bien algunas todavía se pueden contemplar, será por poco tiempo pues a finales de abril serán retiradas.Ese espacio que quedará entonces libre es el que se quiere utilizar para ubicar la nueva muestra, aunque por el momento no se ha concretado del todo, ya que la idea es aumentar el número de lugares de la exposición. «Mi idea es abrirlo más al casco histórico, pero el espacio es limitado porque tenemos que tener en cuenta el tránsito urbano», comenta Juarranz, quien apuesta por mantener el itinerario entre las dos iglesias.Para él, este proyecto «es el inicio de la colaboración activa entre el Ayuntamiento y la galería» que busque la proyección de Aranda al exterior. «Porque no sólo es importante la gastronomía y el vino, sino también que nos conozcan por la cultura», destaca el galerista.