BUREBA
La Casa del Parque de Montes Obarenes en Oña reabre sus puertas
El espacio permanecerá abierto durante los fines de semana a lo largo de la primavera
Los visitantes podrán acceder a la Casa del Parque del Espacio Natural Montes Obarenes de Oña nuevamente durante los fines de semana tras su cierre invernal. Horario que permanecerá vigente hasta el verano que se ampliará a seis jornadas a la semana.La Casa del Parque oniense cuanta con dos ofertas diferenciadas para los visitantes, interior y exterior, que permiten conocer las características principales del espacio natural. Así, en su interior -la antigua vaquería del monasterio de San Salvador-, se encuentra una amplia exposición en la que se puede recorre de forma virtual la totalidad del espacio protegido visualmente.A ella se suma una singular en la cual el visitante puede utilizar sus sentidos para contactar directamente con los principales elementos que se pueden encontrar al recorrerlos.Cabe recordar que durante la actuación llevada a cabo en este espacio, se puso especial cuidado en el mantenimiento del entorno mediante la realización de mínimas modificaciones, respetándose escrupulosamente el exterior de la edificación.Por ello, al acceder al interior de la casa se percibe la armonía en su construcción, con lo que transmite una sensación de gran amplitud bañada por la luz natural de los antiguos ventanales.La zona destinada a exposición y actividades cuenta con una superficie de 1.200 metros cuadrados, divididos en tres plantas totalmente accesibles a personas con movilidad reducida.En el exterior de la Casa del Parque, el visitante puede disfrutar de otra zona apta para todas las edades, configurada por un agradable paseo entre zonas ajardinadas. Desde éstas se puede contemplar una ría y varios estanques, todos ellos construidos en el siglo XVI, con muros de sillería de baja altura, en los que los monjes remansaban y conducían aguas del manantial Valdoso.La dotación la completa la senda circular por la huerta de San Salvador, con dos kilómetros de recorrido, dando acceso a lugares muy poco conocidos del antiguo complejo monástico oniense. Entre ellos destaca el eremitorio rupestre de la Gruta de San José y la ermita de Santo Toribio.